domingo, 1 de noviembre de 2009

Los miembros fantasmas

La siguiente nota es un pensamiento -dudo del término- en voz alta, de la que el auditorio de 3 lectores, 3 sombras o ideas fijas que siguen, lanzan guijarros, se detienen a mirar -como en los accidentes de carretera- pueden prescindir confiadamente. Lo que sigue es una ruina y no merece segundo de vuestra atención. , Hoy la perdí, de veras. Siempre está en mi mente, detrás de cada palabra o pensamiento -para terminar pronto es mi idioma, nada menos. Enmudezco, avergonzado, y me encamino hacia la puerta. , Llevamos tiempo lejos, pero siempre pensé que estaba ahí, que después, que tal vez, que siempre. Ahora sé (sé, con la eficacia de un concepto) que nunca. , La esperanza es un lugar donde podemos ver como en una película, el futuro. Cuando la esperanza es absoluta, es fe, y no requiere de imágenes siquiera para representarse ese futuro: lo sabe. En cambio, cuando se ha perdido toda esperanza (pienso en la inscripción en la entrada del Infierno en la Commedia) puede iniciarse el camino realmente. Es ruina, sí, pero cada piedra es la presencia total de la piedra, no el castillo de piedras-fantasma, de piedras brillantes, pulidas, suficientes en su peso sobre sí: no, la desesperanza es la ruina verdadera, lo que da cuenta de lo que se quedó después de la destrucción. Si hay que reconstruir Europa, bueno, hay que enterrar los muertos, limpiar los escombros. Inventar el idioma desde cero. , Escritura desesperada: libertad, que no se parezca a nada sino a sí misma. Cárcel, casa: suya, un cuarto propio. Un desde donde. , Desesperación: dejar de esperar. Devastarse sin tragedia y sin estoicismo. Devastarse a secas, roble en el bosque zen, torre gemela que cae sin estruendo, sin polvo, sin hierro retorcido. Cae sin perdida, se da cuenta de que la pérdida ocurrió hace tiempo. Del muñón nacen flores. No hay nada que lamentar, la pérdida de la ilusión no provoca mourning. Vacía un poco más lo que no somos, haciendo espacio para lo que somos. , ¿Hace cuánto la habré perdido? ¿Hace cuánto sigo su sombra? Su sombra es ninguna parte, y he corrido demasiado aprisa tras ella y me he estrellado contra el suelo y me he abierto la frente. Duele, pero no hay más sombra. ¿Sangra la sombra? , Asombra enterarse. También la soledad escencial es aletheia, faisán o cóndor. No lo volador, lo rapaz. Este nudo de espinas y fantasmas y extremidades amputadas. Los miembros fantasmas siguieron depredadores y plumas y cartas de navegación largo rato.

1 comentario :

  1. Una vez me pasó. Le quiero. Punto. Cualquiera de mis comentarios sobra.

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