Cuaderno de Raya

"...y donde es-/ taban mis enemigos y sus muecas/ me presenté yo con mi cuadernito." -Carlos Martínez Rivas

sábado 6 de febrero de 2010

Poesía y movimiento, invitación

Siendo virtualmente imposible conseguir las direcciones electrónicas de cada persona a la que podría interesar este evento, y creyendo poco en el mecanismo terrorista del spam (que más que interesar por algo, relaciona ese algo con un acoso en la privacidad que supone el anonimato) posteo la invitación que mandé a los cuates acá. Así, si se dan por enterados y asisten, será por razones más sanas que una ofensa spammer: interés cultural, ocio, simple morbo --maravilloso el morbo. Dense pues por invitados los cuates que todavía no lo son, como si lo fueran.




Estimados/as:

Escribo para invitarlos a "Poesía y movimiento", ciclo de lecturas de 80 poetas en andenes, transbordes y en fin, en la zona invisible, subterránea y acaso la más poblada de la ciudad, las estaciones del metro.
Mi participación será en:

  • Metro Copilco: miércoles 10 de febrero, 2:00 pm
; y
  • Metro Bellas Artes: lunes 15 de febrero, 5:30 pm
En este grupo de jéisbuk aparecen todas las fechas, estaciones e implicados.

Abrazos.


domingo 24 de enero de 2010

Jimi Hendrixs' Lonely Hearts Club Band


Tres días después del lanzamiento del álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, The Jimi Hendrix Experience presenta el primero de varios shows de despedida del Reino Unido antes de partir hacia su primera gira en EU. Media hora antes del concierto (en el Saville Theater, propiedad de Brian Epstein, manager de los Beatles) Jimi entró al camerino y puso el primer track del Sgt. Pepper's...: "Abrimos con esta", les dijo. Noel Redding y Mitch Mitchell, a quienes debemos imaginar medio atónitos, memorizaron las instrucciones de Hendrix y salieron a tocar. 


Si bien los Beatles eran fans de Hendrix, la apuesta fue totalmente arriesgada por donde se quiera ver. ¿Qué apuesta no lo es? Las consecuencias pudieron haber sido catastróficas para Hendrix y su banda -McCartney fue pieza clave para incluirlos en el cartel para el legendario Monterey Rock Festival...


El concierto acaba. Fiesta en el departamento de Epstein. Jimi Hendrix toca la puerta y es recibido por Paul McCartney con un porro en la boca, that was fucking great man! Años más tarde, McCartney afirmaría que el cover de Hendrix al Sgt. Peppers... fue one of the greatest honors of my carreer.


El libro que hay que leer es Room full of mirrors: A biography on Jimi Hendrix de Charles R. Cross. Aquí la rolita legendaria:





jueves 21 de enero de 2010

Decálogo de la crítica, por Heriberto Yépez

1. Después de los 30: renunciar a todo maestro. Des-paparse. Y su concomitancia: el pataleo parricida. Cada uno señor o señora de sí mismos.

2. Las ideas ajenas son temores. La crítica independiza: encargo de ser intrépidos. Invención de otras tesis: magia del argumento. La crítica crea conceptos. Decir que un libro es bueno o malo es mera interjección capitalista. La crítica formula nociones inéditas a propósito de obras magníficas.
 
3. Ya que criticar=investigar, la opinión es el primer piso de la crítica. Pero su cimiento es la discusión y su segundo piso, la filosofía. Quien cree que informar al público cuáles son sus gustos es crítica, no escribe: repta.

4. Como puesto laboral, la crítica es cómoda. Juzgar el trabajo de otros nos hace zoilos. Si el crítico se ejercita es para tener obra creativa. Si su creación no está a la altura de su crítica, nunca fue crítico.

5. Todo crítico comienza a serlo por motivos temperamentales. Pero, al crecer, ya no debe ser arrastrado por sus hábitos sentimentales. O amistades inconclusas. Debe distanciarse de tales pasiones. No tomarlas por naturales o universales. La crítica es la invención de otros afectos. Lo que llamamos valores son emociones pretéritas.

6. La crítica es disensual. Al contrario de lo que cree el consenso, la crítica no canoniza. Se estudia la historia para entender cuáles son sus aciertos e inercias. E ir más allá. El canon es la doxa. Cuya fiesta es el tedio. La crítica, en cambio, vuelve al arte y las letras desconocidas.

7. Épocas decadentes son épocas estéticas. La estética es la ética que se detuvo. Lo estético es cadavérico. La ética continúa y la estética se vuelve, entonces, su lastre. La crítica es el motor de la ética. La crítica frena la inercia estética que posee (a) una época.

8. Escribir es quehaceroso y criticar, metanoico. Es el paso hacia una fase superior de vida y conciencia. La crítica no construye textos. Construye individuos (lo individual es lo indivisible). La crítica ocurre cuando la vida ya no se encuentra en otra parte. La crítica consigue que el presente se convierta en el cielo de la ética.

9. El estilo es la prueba de que el hombre trabajó en sí mismo. Y depender del estilo, la evidencia de que el hombre ha dejado de trabajarse.

10. La crítica es la autoconstrucción de nuevos sujetos. El crítico, ante todo, se ahonda para eliminar todo vicio que corrompa su espíritu. Ya que el oportunismo domina a los presuntos críticos y ellos no sospechan que la crítica es una disciplina espiritual idéntica a la ética, en épocas profanas la crítica es rarísima.


P.D.: este decálogo mañana será estética. Y alguna ética más ardua la superará y en el porvenir la crítica se convertirá en una religión para adorar la inteligencia. La crítica es la tierra de la divina ética.

lunes 18 de enero de 2010

Historia personal de dos (o más) ciudades


No es ningún secreto entre mis pocos pero entrañables amigos que he jurado un odio ciego e irracional a la ciudad de Querétaro. Plano secuencia de mi primer exilio, sustituto de mi ciudad natal, Querétaro estaba condenado a ser una idea que me ligó desde siempre al dolor de la pérdida de la infancia. Nací en Ciudad de México y llegué a vivir aquí al principio de mi interminable adolescencia. Duré poco, me pasó de todo y ahora vivo muy feliz en una pequeña casa desde donde son visibles las garzas blancas sobre la niebla de Xochimilco, por la mañana. Aclaro que, como los mentados amigos suelen decirme, Querétaro es en sí una ciudad muy bella. No podría estar más de acuerdo. Bella y cómoda, un jardín de niños rodeado por el paisaje del semidesierto. Y su belleza es su misma maldición: no se puede vivir sobre un monumento histórico, donde todo parece recién pintado, recién instalado, con la fragilidad de lo que no perdura. Qué diferencia con la CIudad de México, que no teme mutar, reinventarse, destruirse si es preciso para sobrevivir.


Así, quedará entendido que mi odio por esta ciudad está decantado sobre unos cuantos desafectos y memorias, algunas personas que no por la lejanía les guardo menos gratitud, y sobre todo, aunque desentone, por el implacable sol vertical que todo lo erosiona -no es el sol oblicuo y sereno, templado de Ciudad de México, sino un peso de calor como en el norte sangriento, una luz como un animal de vidrio derretido sobre la espalda. Mi enemistad con esta ciudad, sin embargo, está acotada por una imagen que poco a poco se vuelve recurrente y sustituye las memorias oscuras, el tiempo perdido, la gente que me mostró la vileza y la disciplina y el amor, la frialdad de mi habitación en casa de mis padres, por todos los rasgos una tumba abierta, cuando vuelvo a pensar en Querétaro.


Desde el cuarto que aún conservo en casa de mis padres, en las afueras de la ciudad, se ve un monte de nopales, huizaches, ortigas, biznagas, garambullos, yucas y mezquites retorcidos. Hace unos años aún se veían conejos pardos y algunas serpientes; hoy se desarrollan grandes proyectos residenciales en la zona y el monte desaparecerá en pocos años. Mientras estoy en esta casa por la ventana se ven siempre colibríes, rápidos y agudos como abejas enjoyadas. Pájaros mucho más bellos que sus parientes de la ciudad, hay que decirlo: aquí son verde brillante, exagerada y precisa la comparación del jade, mientras que en el DF son opacos, grises o cafés, y mucho menos numerosos, lo que en el caso de los colibríes es un factor del asombro, acrecentado por el número de ellos. La cercanía de la campanilla o hueledenoche detrás de la cerca que separa la casa de mis padres del monte debe ser, sin duda, la razón de la preferencia de esta parvada de pájaros-insecto por el ángulo visual que coincide en altura con mi ventana. Todo lo demás de esta ciudad puedo -debo- olvidarlo.

No puedo evitar relacionarme también con esa sensación entre llanamente fría y sosegada, descrita maravillosamente por Jorge Eduardo Eielson en esa novela-poema que es Primera muerte de María. Este fragmento en especial, en uno de los capítulos intercalados donde el relato se interrumpe y un fronterizo personaje Eielson medita sobre su trabajo, se traslapa sin violencia desde su intención original, Lima, sobre la circunstancia histórica de Querétaro. Me parece, además,  muestra exacta de esa sensación distante y tranquila que Eielson ha desarrollado sobre su relación con la ciudad de Lima, y a la cual no puedo sino aspirar. Producto, por supuesto, del replanteamiento de la relación sujeto-ciudad en el tiempo y el espacio. Distancia y años son la fórmula de la paz. La madurez será, lo creo, un asunto más complicado.


" 11 de septiembre de 1980

Pero, qué es Lima para mí, hoy, se me preguntará. He aquí una respuesta: nací en Lima de casualidad, como he podido nacer en Pekín, Roma o Iquitos. No me liga a mi ciudad natal sino un recuerdo borroso como su garúa y su neblina, y una infinita abulia, seguramente generada por la esterilidad de su paisaje. (...) Mis pocos afectos familiares son igualmente tibios y tranquilos como el clima, y los dos o tres amigos que allí me quedan, sinceros y permanentes. Una suerte de tabula rasa, una horizontalidad, una discreta sonrisa geográfica -el mar que lame sus flancos- han hecho de la anémica Lima una suerte de limbo. Nada sobresale de la chatura dominante, nada detona ni desdice -aún hoy- su pequeño abolengo español, con aires de gran ciudad y alma provinciana. (...)

Sin embargo, para mí que nací exiliado y moriré exiliado, porque el exilio es mi estado natural, geográfico, social, afectivo, artístico, sexual, Lima no es una ciudad para vivir sino, al contrario, un lugar ideal para morir: un cementerio."

Jorge Eduardo Eielson
Primera muerte de María
FCE, 1988, 1a ed.

lunes 11 de enero de 2010

Libros de enero, 2010

, Roberto Bolaño- Los perros románticos.
, José Kozer- Bajo este cien.
, José Lezama Lima- Paradiso.
, Roberto Bolaño- Llamadas telefónicas.
, Matsúo Basho- Senda de Oku (sí, traducción de Paz).
, Jorge Eduardo Eielson- Primera muerte de María.
, Eugenia Revueltas- José Revueltas en el banquillo de los acusados.
, Muriel Barbery- La elegancia del erizo.
, León Tolstoi- Relatos.
, Yorgos Seferis- Seis noches en la Acrópolis.
, Roberto Bolaño- Los detectives salvajes.
, Eugenia Revueltas- Vasos comunicantes.
, D. Wayne Gunn (selección)- Escritores norteamericanos y británicos en México.

viernes 8 de enero de 2010

Esteban Arce, mártir facebukero

Sí, yo también vi el video. No sé si son más alarmantes los desafortunados comentarios de Esteban Arce o la brutal cantidad de personas que se sienten aludidas, ofendidas, personalmente insultadas. Los comentarios son desafortunados, sin duda, porque ponen en evidencia la ignorancia -ominosa- pero particular de una sola persona; pero el escándalo me parece excesivo: como si el conductor fuese un pujante líder de opinión, por lo menos 12 mil personas en un grupo de Facebook opinan que deberían sacarlo del aire.12 mil personas tal vez no sea una cifra poblacional importante. Pero sí resultará significativa en los próximos días, mientras dure el furor de la nota y el número se infle, se vuelva internacional... y sea sustituido por un nuevo escándalo.

¿Es que es tan importante la opinión de una persona, a todas luces, mediana y pacata? ¿Debe, me lo pregunto a mí en voz alta, preocuparme lo que la gente que decide ver la barra matutina de Televisa obtiene y merece por no cambiar de canal oportunamente? Las 12 mil (y contando) personas que se suman a la turba furibunda que exige patadas y despido inmediato para Esteban Arce, ¿están pensando que algo en la sociedad mexicana se salva si logran su salida del aire?

Lo preocupante es que Arce alza la mano frente a una persona, una psicóloga me parece, capaz de orientarlo ¡y la culta sociedad mexicana demanda su cabeza! Yo pensaría que Arce alzó la mano por cantidad de gente que no externa opiniones de esta naturaleza, o que no tiene acceso a orientación e información, no digamos educación. Uno pensaría que el objetivo de traer una psicóloga a un programa que se trata de nada, o con más precisión, de cualquier cosa, es precisamente ese: medio-educar a los espectadores. Si el conductor sale informado ¡tanto mejor! Por supuesto: Arce no es profesional y está aterrado de que su propio horizonte conceptual acerca de la humanidad se amplíe si escucha una opinión divergente (¡alarma: la ciencia es una opinión divergente!, ¡ése era el titular!); entonces evita que la noticia de que la homosexualidad no es un tipo de demencia llegue a sus espectadores. Pero ese, pienso, es problema de Arce y de sus espectadores.

Sin ánimo peyorativo de ningún tipo creo que alguien que ve estos programas (no digo que televisión en general, no seamos exagerados...) no necesita un rescate como el que pretenden: sustituir un tipo chistoso por otro calcado. La obscenidad de la televisión abierta no desaparecerá por un berrinche de redes sociales. Las soluciones que propongo para las miles de personas que se encaminan a prenderle fuego a Arce (curioso chivo expiatorio, acabado exponente de los malestares culturales) son:

a) "Búrlense si quieren, edúquenlos si pueden, pero no los tomen en serio"*. ¿2010 es el año de la Tercera Revolución Mexicana, no? Bien, que la revolución empiece apagando la tele. O no sé, alfabetizando a alguien...

b) Cámbienle de canal.


-
* Cita traducida de una conclusión que me parece errónea en otro contexto.

lunes 28 de diciembre de 2009

Libros de fin de año

, Lo que 'Cuadernos del Viento' nos dejó: Huberto Batis.

, Room full of mirrors, a biography of Jimi Hendrix: Charles R. Cross.

, Cosas de mi pueblo (Estampas de Yucatán): Ermilo Abreu Gómez.

, La vie mode de emploi: Georges Pèrec.

, El Libro de Monelle: Marcel Schwob.

, Vidas imaginarias: Marcel Schwob.

, Paradiso: José Lezama Lima.

, Los enigmas permanentes (selección sobre Rimbaud, Valéry, Mallarmé y Pascal): José Lezama Lima.

, Dichos de Luder: Julio Ramón Ribeyro.

, Alquimia de tendajón: Charles Simic.

viernes 25 de diciembre de 2009

Escritos sobre mosquitos, 2

Al mosquito de la trompetilla

Ministril de las ronchas y picadas,
mosquito postillón, mosca barbero,
hecho me tienes el testuz arnero,
y deshecha la cara a manotadas.

Trompetilla, que toca a bofetadas,
que vienes con rejón contra mi cuero,
cupido pulga, chinche trompetero,
que vuelas comezones amoladas,

¿por qué me avisas, si picarme quieres?
Que pues que das dolor a los que cantas
de casta y condición de potras eres.

Tú  vuelas, y tú picas, y tú espantas,
y aprendes del cuidado y las mujeres
a malquistar el sueño con las mantas.

(D. Francisco de Quevedo y Villegas)

sábado 19 de diciembre de 2009

Des-en-Canto: o cómo dejé de ser un plagiario adolescente




1.


Desde hace algunos años le tengo terror a la palabra PLAGIO. Dos o tres personas que me conocen saben por qué. Al plagio creativo, se entiende. Y bueno, ¿quién en su vida no ha "tomado sin pagar" tres o cuatro (cinco o seis...) libros aquí o allá? Cuando te mueres de hambre y no hay nada que leer, el hambre aumenta. Pero esa es otra historia.


La palabra plagio (del latín plagium, hijo de puta ratero, fraude) como corolario de una vida poco creativa, mediocre. Plagio como algo que se toma de otro para provecho de uno. Y sí: sin citar la fuente. 


Leyendo la biografía de Jimi Hendrix me encuentro que lo abuchearon en cierta ocasión en un showdown guitarrístico porque sus licks y riffs eran evidentemente calcas de los de B.B. King. Es una condición del plagio: que no importa cuán honesto sea, ingenuo o bienintencionado sea, se nota. Hendrix todavía no sonaba a Hendrix. Pero es un paso que todo artista debe recorrer, ¿no? La senda de los maestros, tropezar con los cadáveres que dejaron en el camino, et caetera. Pero a ese aprendizaje no le llamamos aprendizaje y cuando osamos mostrarlo a nuestros fellow coleagues o maestros, se nos llama plagiarios. 


Hablo pues de cierto plagio como aprendizaje. No como la atribución de ideas de otros a uno mismo. Eso es un crimen y se paga con cárcel, decapitación y vergüenza. No: mi plagio es un estadio de aprendizaje. Uno duro.


Me defendí (onanistamente) frente a mí mismo, en el tiempo que siguió a ese vergonzoso incidente con esta cita de los Cahiers de Paul Valéry: "Plagio es el arte de escoger; es un gran arte". Pero para mí no resultaba un gran arte.


2.


Cuando empezaba a borronear poemas en las últimas hojas de mis cuadernos de la secun, me movían dos emociones. Escribir:


1) como extensión del dibujo, mi primera gran pasión, escribir como dibujando palabras, por el sonido de la pluma haciendo mínimos crujidos y grietas sobre el papel. Una cosa dibujada para verse. Una escritura sin sonido; y
2) como reproducción por escrito de la emoción original que me había dejado alguna lectura. Escritura, pues, como deuda que había que saldar. 


Así, me sentí Pierre Menard muchas veces. 


3.


Es familiar a cualquiera la sensación de estar leyendo algo que uno (o sea tú, yo) debíamos haber escrito. Pero que no escribimos. Esa sensación de transparencia que dejan los buenos poemas, es decir, los poemas que nos dan vida y nos alimentan. O pinturas, o sinfonías, como sea. Y el terror de verse incapaz de producir esos efectos por cuenta propia, en la etapa de aprendizaje, se torna motor creativo, imaginación, requerimiento: exigencia. O no, y simplemente escribimos el mismo poema que nos ha encantado. La palabra es precisa: poema de cuyo influjo no podemos evadirnos. Encantado, como en los juegos infantiles. Y no puedes moverte hasta que alguien venga y te toque y te diga: levántate y anda.


4.


Mi memoria nunca ha sido la mejor. Puedo parafrasear lo que pasa en este o aquel poema (novela o cuento), pero rara vez puedo recordar las palabras precisas. ¿Cómo así ser un plagiario competente? Esta memoria mala, me digo, reconstruye las sensaciones de los poemas en mi inconsciente y me los dicta cuando escribo. Luego entonces, me veo de 20 años escribiendo los poemas que me gustan. Y no eran los poemas de otros, eran mi visión de los poemas de los otros desde sus ruinas, como relojes desarmados y vueltos a armar o ciudades deshabitadas. A qué engañarme, no eran mis poemas.


Por ese procedimiento escribí poemas de Gonzalo Rojas, de Octavio Paz, de César Vallejo, de Neruda en etapa Barcarola, o remedos torpes y ciegos que tenían en esos grandes nombres (y aún muchos otros) su origen. Hallo en esto originalidad, entendida no como virtud de lo novedoso sino como la intención textual de referirse a un punto de irradiación, de origen. Y si Vallejo hubiese leído mis pobres balbuceos trilceanos seguramente hubiera reaccionado del mismo modo en que ese gran poeta al que mostré mis versos reaccionó. No lo culpo. Es más, lo entiendo. Pero eso era lo que hacía yo en esos años, y me vi como Casandra dando explicaciones y visiones que podían ser ciertas pero que eran incapaces de convencer. En el borde del patetismo, intenté reinventarme de tantas formas que apenas reconozco ya al ingenuo individuo que pedía opiniones a gente respetable, o por lo menos, admirable. El trabajo se hace a solas o mejor que no se haga. No hay por qué andar ventilando abortos en público. 


y 5.


Desde hace un tiempo, me parece, he empezado a escribir mis propios poemas, con la materia de mis propias obsesiones, ese rezago que damos por visto debido a su excesiva familiaridad. Investigar mis emociones me hizo escribir algo que ya no se sentía como ejercicios de estilo o imitación, sino algo que poco a poco -el proceso sigue vivo- se va pareciendo a mí mismo. Esto puede no ser necesariamente maravilloso. Pero la ruina por lo menos tiende a volverse intransferible, es decir, unívoca. Una ruina recién descubierta, una ruina desde donde se puede reconstruir. Así, no hay necesidad de hacer Roma si Roma ya existe. Intentemos Troya, que la soñamos o no existe.






Crédito de la imagen e información (a veces divertida) sobre el plagio literario: elplagio.com

martes 15 de diciembre de 2009

GRAN SLAM DE POESÍA 2009


Encuentro de los Ganadores del Año
con:
Host - Abrax
Jueves 17 de Diciembre - 7pm
Central del Pueblo
República de Nicaragua 15 entre
Rep. de Brasil y Rep. de Argentina
Colonia Centro
Metro Lagunilla o Metro Zócalo
¿QUE ES UN SLAM DE POESÍA?
Es una competencia poética en la cual l@s poetas realizan sus obras y estas son juzgados por jueces seleccionados del público. Pone un énfasis dual en la escritura y el performance, animando a l@s poetas a enfocarse en lo que están diciendo y como lo están diciendo.
LAS REGLAS:
1. 3 rondas
2. 3 min. máximo por poema
3. Cada poema debe ser de creación propia
4. No se puede utilizar apoyos, disfraces, o instrumentos musicales con excepción del cuerpo
Informes: