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domingo, 10 de julio de 2022

«El becerro de dos cabezas», de Laura Gilpin

Janus, dios de las puertas

El becerro de dos cabezas, de Laura Gilpin

Mañana, cuando los hijos del granjero descubran
esta abominación de la naturaleza, cubrirán
su cuerpo entre periódicos para llevarlo al museo.

Pero hoy está vivo en el campo norte
con su madre. Es una perfecta 
noche de verano: la luna brilla sobre
el huerto, el viento mece la hierba. Y
el cielo que mira tiene el doble
de estrellas de lo normal.

(trad. de Javier Raya)


Two-headed calf

Tomorrow, when the farm boys find this / freak of nature, they will wrap his body / in newspaper and carry him to the museum. // But tonight he is alive and in the north / field with his mother. It is a perfect  / summer evening: / the moon rising over / the orchard, the wind in the grass. And / as he stares into the sky, there are / twice as many stars as usual.


jueves, 6 de enero de 2022

"Amor", de Russell Edson

Perro, ámame, le dijo un hombre a un perro. El perro no dijo nada. 

Pero un trozo de vidrio cuando el sol lo hizo resplandecer de cierta forma en su ojo --te escucho, dijo el hombre.

Pero una hoja que se retorcía en su tallo porque el viento quería ir a alguna parte hizo volver al hombre a sí mismo --así que dices tal y tal, dijo.

Notó arrugas en su zapato --estiramiento muscular, eso es una sonrisa; mi zapato me sonríe. Zapato, te amo, ámame. Pero su zapato se limitó a seguir caminando, con la cabeza rondando por encima de él...

Cabeza, cabeza, ámame, le dijo a su cabeza.

Su cabeza tenía una fosa nasal. La palpó. Había dos. La fosa debía haber tenido un bebé.

Pero su fosa nasal soplaba aire en sus dedos.

Yo también le puedo soplar aire a una fosa nasal. Así que apretó los labios y sopló aire en sus fosas nasales.


lunes, 15 de marzo de 2021

Nadie nunca nada


Nadie se cura de nada.

Nada se cura de nunca, la vena

abierta se derrama para siempre

sobre la misma copa de cochambre.

 

Las sirenas de policía

entonan un himno nacional

de alaridos. Los escombros

de la ciudad son su semilla.

 

Es dura la cáscara de la desproporción.

Lo consideraron una broma

de mal gusto y nada más.

Algo que dicen los borrachos

 

o los enamorados cuando creen

que no los aman. Nadie pensó

que se lo tomarían tan en serio

y henos aquí. Comedia, drama

 

y rocanrol incluidos en el mismo

costo del boleto para el fin

de los tiempos, dos funciones

diarias, pregunte en la taquilla.

 

La hoja de visitas

está llena de dibujos obscenos.

Nadie se cura de nadie,

el primer amor y la primera

 

gripe siguen instalados

en el cuerpo siempre. Nadie

se cura de nunca. Tus ojos

de lija recorren las puntadas

 

del huracán que me extirparon.

En mis ojos

hay habitaciones vacías

y no se sirven más desayunos.

miércoles, 21 de octubre de 2020

Feliz cumpleaños / a mí


 

Feliz cumpleaños

a mí

feliz cumpleaños

querido fardo

querido fiordo

querido cuerpo

amontonado

con cavidades

y turbulencias

feliz cumpleaños

queridos huesos

queridas tripas

queridas mitocondrias

ebrias de adenosín

trifosfato

para gasolinar

el alma

plegada como gato

geométrico

en algún cartón

vacío

de mis axones

feliz cumpleaños

lucecita titilante

estrellita melenuda

que ardiendo

te consumes

sobre el pastel

de nunca

que los cumplas

feliz mano

izquierda hueso

húmero mano

derecha lumbar

adolorido

pulmón y pulmón

fuelle de gritar

sistema del aullido

feliz cumpleaños

neurosis paranoica

feliz cumpleaños

nombre propio

feliz cumpleaños

retrato hablado

de mi sombra

presencia

que me acechas

desde los espejos

protagonista

de mi drama

payaso de rodeo

carambola superyoica

feliz cumpleaños

señor don soltero

padre de dos

nieto de nadie

feliz cumpleaños

oh furia falso

dios de los resentidos

polvillo que ensucia

los engranajes

cerumen que angosta

el valor de las

monedas

que tintinean

en la bolsa

al caminar

como grilletes

feliz cumpleaños

precariedad laboral

feliz cumpleaños crisis

de la mediana edad feliz

feliz feliz cumpleaños

salpullido llanto

somatización

de la mirada

asedio

de lo real

feliz cumpleaños

hueco de la presencia

de la señora

que se retrata

vestida de su sonrisa

con rebozo de mar

feliz cumpleaños

debilidad de carácter

feliz cumpleaños

censo de fantasmas

feliz cumpleaños

sueño sin sueños

casa en construcción

arresto domiciliario

martillazo del hastío

feliz feliz cumpleaños

aritmética ajedrez

enroque de la suerte

ningún deseo

a la cuenta de tres

un pretexto acaso

para la risa

pero sin envoltorio

feliz cumpleaños

oh diosa que

no te apartaste

nunca

como tampoco

de Ulises

cuando pisó

las calles

de Troya

feliz cumpleaños

resto de mi vida

cavidad del tiempo

letanía o hato

de mis horas

pendientes

ya las espero

con ansias infantiles

con la curiosidad

del condenado

para ver si duele

el alma

cuando se la sopla

feliz cumpleaños

hijo de puta

que los cumplas feliz.

 

21 de octubre, 2020


viernes, 1 de julio de 2016

Apuntes, de Jericho Brown

No voy a darme un tiro
en la cabeza, y no voy a darme un tiro
por la espalda, y no voy a colgarme
con una bolsa de basura, y de hacerlo,
te prometo, no voy a hacerlo
esposado en una patrulla de policía
o en la celda de algún pueblo
que sólo conozco de oídas
porque debo manejar por ahí
para llegar a casa. Sí, puedo estar en peligro,
pero te prometo, confío que los gusanos
y las hormigas y las cucarachas
que viven bajo las duelas
de mi casa van a hacer lo que deben
con mi pellejo más de lo que confío
en un oficial de la ley mundana
para cerrar mis ojos como un hombre
de Dios haría, o para cubrirme con una sábana
tan limpia que mi madre pudo haber usado
para cobijarme. Cuando me mate, me voy a matar
como hacen la mayoría de los estadunidenses,
lo prometo: con humo de cigarro
o asfixiado con un trozo de carne
o congelado en la miseria
en uno de esos inviernos que seguimos
llamando el peor. Te prometo que si escuchas
que morí en algún lugar cerca
de un policía, ese policía me mató. Me alejó
de entre nosotros y dejó mi cuerpo, que es,
no importa qué nos hayan dicho,
mayor que la compensación que la ciudad puede
pagar a una madre para que deje de llorar, y más
hermoso que la bala nuevecita

pescada de entre los pliegues de mis sesos.

lunes, 14 de septiembre de 2015

El nombre de la novela

Quién la hubiera visto así
rostizándose --a la ternura.
El abrigo blanco del conejo
servirá de gorro para el niño
que mientras tanto pregunta
"¿a dónde se fue el conejito?"

Le contamos que se fue de viaje
con un mago famoso --se fue
a hacer fortuna en los cumpleaños,
a exponer las vísceras
en los museos de anatomía.
Llegará tarde si llega, en todo caso,
como el deseo --justo a tiempo
como lo real. Cuando ve

a los niños gringos
se pregunta por el conejo de Pascua.
Los conejos no son pájaros,
no son primos de los cuervos:
igual que los otros niños
ha visto el mal a la cara, pero
sin voltear el rostro, sin pretexto alguno
presentándole un ceño
desafiante --por eso le parece desoladora
la ingenuidad de los adultos, disfrazados
de vaqueros y de vampiros, jugando
a policías disfrazados de ladrones
y a ladrones disfrazados de fiputados
deferales --desafiante, como todos
los astronautas de cinco años, a mí
no me pueden engañar: ese vampiro
está disfrazado de mago, su conejo
es negro, come carne podrida, su paciencia
--su venganza-- es implacable.

martes, 2 de junio de 2015

Segunda persona

a Lucas

Al anunciado en la despaciosa explosión del vientre,
a la semilla germinante en mil ombligos,
al enraizado en el cascarón de su propio nombre,
atado provisionalmente por un hilo de carne
a la mujer que multiplica en su nombre
el caudal del amor: dicen que eres sordo
durante tus meses de cautiverio; dicen
que el sonido se pierde entre los pliegues
que te esconden, como el de estas sílabas
que te traigo como un alimento simbólico
de tan minúsculo: alimento de víscera
de aire, de tripas iracundas para mostrarte
como partir el aire de un rugido: mi casi,
mi por nacer, mi nombre amado, mira
cómo nos tienes a todos con el pendiente
del más mínimo de tus gestos, de tus
incursiones en la pila de clavados
amniótica, mira cómo te esperamos
como una promesa largamente postergada,
mira cómo te guardo tu sitio en la especie
aquí junto a nosotros; acuérdate
de nuestra impaciencia en las horas lúgubres
o adolescentes cuando maldigas tu nacimiento,
cuando maldigas tu nombre, tu padre
y tu Dios como todos los demás antes de ti,
y piensa que también los lejanos planetas
se atraen ciegamente unos a otros,
también blanden sus plumas de metales
iridiscentes, también queman hidrógeno
para alumbrar su cacería, también se tienden
junto a la materia deseada, como un hombre
y una mujer anudados en la noche humana
antes de traerle al aire los kilogramos
de tu inquietud nonata: pequeña gota mercurial,
este vaso se ha desbordado hace mucho tiempo,
el mundo se desaloja ya por los bordes,
pero te esperamos tu madre, tu hermano
y yo con la paciente brutalidad
de una supernova tintineando en la negrura
como una vela velando sobre el pabilo:
con la fuerza de la semilla
que parte la tierra con sus apéndices vegetales
y abre sus manos en el párpado dormido
de lo oscuro: con el temperamento del aire
despeinado que nuestra voz dispersa
en las sílabas de tu nombre como semillas:
con dos gotas de sangre y una de agua
reunimos los elementos inconscientes de tu embrión:
trueno, trompeta de carne, terremoto:
deslízate por las olas de la luz, más allá de las rendijas
que no te permiten todavía tener una voz: esa voz
que matará lo que hay en ti de topo para dar
a luz al grito, esa luz que hundirá sus flancos
en tus ojitos acostumbrados a la opacidad cavernosa,
esa luz que va a revolverte la mirada
cuando termine esta interminable recta final:
ruge para que tiemble de vida
el polvo apelmazado de la luna,
ruge para que las montañas agiten
sus bigotes de nieve y los volcanes
surtan el cielo de fanfarrias:
ruge, ruge para salir de la oscuridad
y entregarte otra vez a ella, Lucas,
que la vida es este parpadeo delicado de luz
que interrumpe provisionalmente
la noche hermética de los elementos.

jueves, 29 de enero de 2015

Breve manual de defensa personal para señoritas


1.

Lo primero es cerrar los dedos en la clásica formación de ataque, oprimiendo con el pulgar de manera firme los cuatro dedos restantes --cuatro uñas pegadas a la palma-- recogidos sobre sí mismos, de manera que el puño forme una piedra, un misil, un desastre natural en la extremidad del cuerpo, en el linde con el mundo.

2.

Se recomienda no cerrar los ojos mientras el puño viaja en el aire: su puño, pese a lo que pudiera parecer a simple vista, no es ciego: sabe perfectamente a dónde se dirige; pero usted querrá estar lista para un segundo asalto en caso de que el primer misil no dé en el blanco. Si todo falla, piense qué haría Bruce Lee en su lugar y hágalo. Nunca falla.

3.

Abra los ojos frente al agresor: niéguele el prestigio del anonimato: asuma el riesgo de revelar sobre ese rostro, en lo percutivo y lo volador, el misterio de aquel famoso koan: el pálido pálpito de una palma.

4.

Vale la pena considerar que está usted luchando por su vida.

5.

Se trata del vagón de mujeres, puesto a la cabeza del rebaño para salvaguardar lo que le quede íntegro después de Balderas a las 8 am; se trata de su derecho a ser legendaria pero discretamente, próspera en lo anónimo, afilándose la mirada con utensilios de cocina que parecen de tortura, en fin: quiénes son los hombres para juzgarle esos ojazos claraboyantes.

6.

Se trata de su vida, después de todo, en la cámara de tortura subterránea, en el infierno móvil, en el intestino grueso de la ciudad llevando y trayendo la crema de la crema y la mierda de la mierda a 20 millones de kilómetros por segundo si contamos la velocidad con que se llenan de sardinas los metros cuadrados: once seres conté solamente en el diámetro imaginario de mis brazos.

7.

Dése espacio, no lo pida: este es un alegato a favor de reconocer violentamente la existencia de sus atacantes. Desde niña le enseñaron a darse su lugar: pues bien: tómelo: habítelo sobrevolando el helicóptero ondeante de la falda. Le chiflarán: sin duda: desde lo anónimo y desde lo abyecto le embarrarán un sonido puerco prepúber e infantil porque la saben, de un modo que nunca entenderán, divina.

8.

La suya es una vida que vale la pena ser defendida. Repitámoslo: una vida --un cuerpo, una integridad, un espacio alrededor de la carne, sobre y debajo de la cintura, cada hueso hilado al otro como una joyería minuciosa de calcio, de las falanges al cóxis a los huesos que le conforman la sonrisa-- que vale la pena ser defendida.

9.

Prefiera del rostro las zonas más sensibles: la nariz que se quiebra, cono de vidrio, la barbilla desencajada, la famosa manzana de Adán, los lóbulos rasgables de las orejas, las cuencas de los ojos, inundables. Repítase de cuando en cuando: el más fuerte de los hombres es capaz de sangrar. Repítase: ignorar al agresor no me hace mejor, no lo hace desaparecer. Repita el punto número 1 todas las veces que haga falta.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Años

Miro el mar: es grande, 
sucio y grande,
frío y grande, grande
y cuatro, ocho, dieciséis,
treinta y dos veces grande y está lleno de peces,
está vacío de todo lo que no sea agua
y seres de agua y, como a las montañas, 
que acumulan inútilmente 
su caudal de hermosura, 
también encuentro al mar repetitivo.

Puedo entrever mi propia medida: 
en el imponente universo
casi no ocupo espacio:
mi sombra y yo cabemos 
perfectamente sin estorbar en una silla, 
y mi carne y mis palabras -que no son
sino la misma cosa-
no ponen en riesgo ni restan luz
a ninguna de las estrellas individuales:
breve, fugaz, desaparezco a plazos
como las galaxias,
que nunca alumbrarán de golpe 
la eternidad entera.

El cielo salpicado de brillos
(que una pluma tapada de luz
dispersa sobre el libro infinito
de la noche) es imponente,
como se sabe, especialmente
en noches limpias como esta
donde creímos ver 
por el telescopio el ombligo
de un dios: pero el paisaje
de esta página -que no es blanca:
la blancura guarda el rastro
de todos los idiomas perdidos
y por perder-
me mira desde un pasado distante
con su pupila blanca, donde late
el primer día de un universo
finito, que siempre está por ser:

una eternidad
hecha a la medida del hombre,
esta palabra: este gesto humano
puesto sobre la naturaleza del silencio:
y los años son una medida
que el tiempo ignora, y yo soy, a secas,
ignorante de sí mismo como el tiempo.

Publicado originalmente en Vanguardia, para la campaña LEER MATA. Octubre y 2014.

miércoles, 27 de agosto de 2014

El mapa de mi memoria

Botella de Klein (Museo de la Literatura Ninja)

1.

hoy recordé cómo recordar recordé la voz, la
posibilidad de la voz que es mía pero primero es bosque,
bosquejo sin yo joya del yo recordé que el vos no es yo
el tú no es yo, el él y el ella no es yo recordé que con todo
el que narra es el que conversa, y en otro tiempo
yo --por darme a entender de algún modo-- he sido
el que conversaba sin tregua, porque los poemas
son conversaciones que nunca hemos tenido recordé
el sol, grandísimo en la ventana mientras me dormía
entre los brazos de mi madre, cuando mi madre
era tan grande como el sol pero más abrazadora
habrá sido otro el yo dormido, el sonámbulo
zumbido del zombi abriéndose paso en el mundo
a fuerza de monosílabos arrancados con tortura,
dura lo recordado apenas un instante, pero no
se necesita más que un instante a la vez

2.

hoy recordé que para recordar algo necesitaba saberlo
previamente, consultar al susurro como un oráculo, un forastero
que habla nuestra lengua materna, porque todos
nuestros amigos fueron extranjeros también
de su propio idioma: sentí que la tenía
entre mis brazos, como esta mañana que despertamos
tarde y ella tenía que tomar un avión pero no la dejé salir
sin mancharla minuciosamente con mis besos adiós, recordé
la mañana en que regresaba de otro cuerpo y otros brazos
--el sol de los enfermos (blanco cíclope) y de los borrachos--
pensando en ella recordé que una vez le dije
estoy enamorado de ti, y de tu memoria
porque era cierto: recordé que no hay altar
para el olvido.

3.

leer no era sino tomar prestada la voz del otro para narrarnos
lo que hemos sido un dictado de carne encuadernado blanqueado
dejado en los puros huesos, libro abrazado enteramente
a sí mismo bosque despierto:recordé el crepitar de los pájaros
que me expulso de los oídos cada mañana como moscas
nerviosas meditabundas sobrevolando un soberbio
trozo de mierda entre los árboles recordé
cuanto llegué incluso a odiar la palabra pajaros
y también el impulso violento
de la escritura su coz de plumas el culatazo de las palabras
como repartida carne del dios de hoy, del recién
nacido, cómo se me volvió molesto dejar de escribir
por un momento para poner atención a los pájaros
que damos desde siempre ya por leídos

4.

recordé que la única vez que hablé con mi abuela
le pregunté quiénes fueron tus padres y quienes tus abuelos
y de dónde vino mi lengua del polvo me dijo supongo
que del polvo de abajo de las piedras, del polvillo que deja
el polvo tras su abrazo de polvo, del prevenir el hambre
comiendo piedras venimos nuestro país se llama
una piedra entre los labios un vaso de tierra de panteón
para enterrar la sed y las preguntas y recordé
que siempre me pareció indolente esta genealogía forzada
esta subversión de la evolución
alternativa no del reptil al ave al hombre al dios al hombre,
sino del polvo de los hombres disperso en las edades recordé
que en su idioma sencillo tal vez dijo mira mira qué
bonitos y gordos van a estar los higos este año negros
de tan dulces, contenta porque el volcán no le secó
finalmente la higuera ni la granada ese bombardeo
de piñata feliz o sexo grave que el viento desmorona
se parece a nosotros cuando salíamos de las piedras

5.

pasa que tengo una pereza profunda por redactar cosmogonías:
existen muchas, algunas incluso muy buenas la mía
sería un estornudo a lo más o habría terminado
como una película que conoces antes de haber sido filmada
la decoración del tiempo no la dejaría así tan
a la carrera escapando como un ladrón
en medio de la noche, inventaría un tiempo
donde entrara como por su casa el olvido
y que no fuera como este olvido
hecho groseramente de tiempo; por la parte
del espacio, francamente no sabría cómo resolverlo
nada que decir a los inversionistas del juicio final
de aquí hasta donde alcanza la vista (del Hubble)
todo eran estepas inacabables de nada y tizne
y brasa pura para que pastaran las diosas germinales
y puro hacer acrobacias con el ser para dejar de ser
puro y era volverse otra cosa mezclada y sobre todo
horizontes para que escaparan los incendios
despavoridos bajo el cuchillo que cayó de un cielo
más cielo que el de la noche y de la noche
brotaron las esquirlas fecundas del arma
--y cuando le preguntaron quién había sido
dijo Nadie para sacarse la culpa de encima
o dijo Nadie porque los cuchillos tienen ojos
o Nadie
simplemente porque no se le había ocurrido
preguntarse quién era, seriamente.


martes, 12 de agosto de 2014

Soñar Alacranes

Publicado originalmente en el Periódico de Poesía, No. 56 Febrero del 2013


1.

Corona de horror, una mano
de espinas engarzada. Los objetos,
el propio sonido de mis pasos
se han cubierto de veneno;
un alacrán es la promesa
—¿la sombra?—
del alacrán que todavía no vemos:
de su presencia siempre doble.

2.

Flor armada,
vas nadando sobre una pulida
corriente de aire —mentira
que Dios no dé alas a los alacranes:
te he visto salir volando
en posición rasante
rumbo a la baja frescura de las esquinas
donde el polvo de los fantasmas
inútilmente se acumula.

3.

El movimiento de los alacranes,
su rumor evaporado, sospecho,
es lo que los vuelve perturbadores;
estáticos
sería fácil confundirlos
con joyas o rocas
de enconada belleza
(un alacrán es también,
claro, la metáfora
de un hombre cruel,
de una madre pariendo.)

Su movimiento, ese baile
de espadas en retirada
es también la dulce cortesía
de las criaturas hechas
para matar. Su grácil
soberbia ambulante.

4. 

El miedo a los alacranes
se comprende: una terrible fama,
un veneno visual precede el asombro
de su aparición, contagio
de la vista, picadura hechizada.

Cauto rigor de pusilánimes mamíferos:
valiente evolución de escobas,
pinzas, rotundos zapatazos del baile
de la cobardía sobre sus frágiles armaduras,
fraguadas en espanto y la flexible
tela de las pesadillas.

5.

Emperador derrotado, nunca languidez
dijo mejor la leve ira que desprende
desde el vaso de alcohol
tu cuerpo exánime.

¿Pero cómo mato al otro, al doble,
a ese alacrán secreto que siempre
va más rápido que mis ojos lentos,
guarecido entre los libros y las lámparas,
habitante de las grietas y la frescura, 
máquina de guerra, asolador
de los grillos, el que en sueños cuenta 
las sílabas de un poema negro
al compás de su andadura veloz, caballero
andante de las breves visiones, cómo
atreverme a pronunciar la palabra
aguijón
sin atajar un grito en la garganta?

lunes, 9 de junio de 2014

Cuatro versiones de Ander Monson

Estos poemas aparecieron publicados originalmente en el número de noviembre del 2013 de la revista Tierra Adentro.

Sobre el basketball

El espacio es el mismo en Arizona,supongo, que en Michigan o en Ames, Iowa,luciérnagas indiferentes a los pases aéreos,enmarcadas por el altísimo emparrillado de maíz,
listos para ser despanojados por la blancaestupidez sin camisa. Ahí está la llanura en particular,y también están otros paisajesdivididos y subdivididos, trazados
en cuadrícula por los caminos. Aquí terminael cuadriculado en montaña y más alláaún otra llanura, luego otra montaña, arrugade la geología, la tierra moviéndose lentamente
contra sí misma. Supongoque habrán vacío y calor en cualquier parteque las produzcas, el aliento de perros jadeantesapestando hasta tu balcón,
el mundo, o tú, haciendo un bloqueo(nunca estás seguro cuál de los dos)del asfalto por la calle que lleva a la canasta,un agujero entre otros, ninguno por llenar.
El silencio dice: aquí estás y para siempreserás indigno. Tu blancura es suficientementeobvia para todos. Tu inhabilidadpara cualquier cosa ahora lo es todo.
¿O es eso demasiado? ¿No es por elloque es importante? Este impulso masculinohaciendo eco al oscurecer, repitiéndose, un gritoy luego sólo el calor de las luces. No es suficiente
decir que este no es tu juego,tu mundo, el que merezcas elogioso cualquier otra insignia de respeto. Puedesdemostrárselos después en los videojuegos, o en tu
Tandy de pantalla ámbar, la computadora menos sexyque se pueda concebir entre las compatibles con IBM,con Jordan vs. Bird: One on One.Es 1988. Probablemente eres un cretino.
El mundo está poblado de cretinoscomo tú y como esos otros chicos.Búscalos en la Wikipedia. Podríasescucharlos a través de la pantalla, calle arriba,
playeras y shorts y pieles lamentables, golpe huecode pisadas sobre el asfalto, jugando unocontra uno o media cancha con los amigosque no seguirán siendo amigos por mucho tiempo,
una tragedia minúscula, una amenaza para preocuparse,se desteje, sigue buscando pases, por el maízy luego por la guerra, tus años de fracaso y terror,y luego de eso a los campos, que se alejan.

Sermón: encriptado

Luego de pasar por la cajaque bate nuestro texto en revueltas tiras de dígitos—el velo que nos separa de nuestros secretoscomo sangrías, magnético en todos nuestros discos durosy zip disks, hemos hallado nuestro caminohacia el fondo de la pila. Amigos, consideren estouna instrucción para irse a casa y limpiarsus mezcladores, borrar el caché de su Internet Explorer,y expulsar las cookies del navegador como una enfermedadhacia la majestad de la trituradora o el basurero.No necesitamos mantener estas cosas cerca de nosotros;ellas no son nuestros nombres ni las direccionespor las que la luz podría hallar su camino hasta nosotros.
No hay centros de rehabilitación para el pecado.No habrá sonrisitas entre la multitud.No hay una tierra más allá de esta cuandola pantalla se ha vaciado y nuestras vidas han sidodesprendidas como una telaraña de los helechos,desenredándose.
Contén tu risa y la hemorragia de tus heridas.
Lo que necesitamos aquí es un torniquetepara detener la ingesta diaria de informacióno calcio en forma de leche.
Deshazte de tus Porciones de Ingesta Diaria Recomendada para los Estados Unidos.
Lo que necesitamos es reducir las muertes accidentalesde polizones en los vuelos transatlánticos demasiado largos.
Pensemos en la parábola del hombreque trata de esconderse en el huecodentro del cual el tren de aterrizaje del Airbus A320de Amsterdam rumbo a Nueva York cerrará.
Consideremos la configuración de las constelaciones que hemos formadoentre las estrellas.
No habrá más carraspera.
Habrá compre uno lleve otro gratis en el más allá.
Habrá galaxias colapsando por cada uno de los presentesen la limpieza después de la fiesta, después de la graduación, en el más alládel más allá de la celebración.
Tomemos un no como respuesta sólo esta vez.
Deshagámonos de toda la colectivaloción para después de afeitar de nuestros esposos en el excusadoo en el fregadero.
Lloremos por todos aquellos que nos han dejado por culturas más cálidaso por otras parejas, más jóvenes.
Lloremos por los pretendientes al trono, esas otras bolasde pintura o cordel o ligas elásticas o cualquier cosa que se pueda enrollar,esos miles de heroicos leñadores esparcidos por el medio oeste,atados de tristeza, atados con historias.
Lloremos por aquellos cuyas contraseñas son el nombre de sus mascotaso su apellido de solteras, o cualquier otra cosa demasiado fácil de adivinar,como las palabras del diccionario.
Hallemos nuestro camino de vuelta a la luz que aún nos espere.

Pensé que su muerte me dejaría preñado, no vacío como una tumba

Escarcha en vidrio ensangrentado, círculo de sal en una margarita.
Lee sobre cómo hacer rescates. Sellos y cómo romperlos.
Deja que esa máquina se enfurruñe hasta primavera, cuando sea barato subirla. Ahora, sin embargo,debemos subir el cuerpo para que pueda ser enterrado como un juguete en una trama acalorada.
Traje de buzo, aleja el frío y el tacto del entramado de la piel.
Traje de buzo, guárdame dentro, no dejes que me rompa.
Agua, cadáver & techo de hielo, permite que tu luz baje como cascada por las grietas, que ilumine a través de los agujeros.
El último baile bajo el agua con Liz.
Bajando para sacarla en su Atlantis de hueso y vidrio, iluminado indirectamente por el reflejo, desde la izquierda.No salgas a la superficie indiferente.
Liz mi X mi otra lengua.
Soñé con operaciones, la resucitación cardiopulmonar y boca a boca, el diezmo del aliento y el escupir de vuelta a la vida.
Soñé con ser capaz de soñar otra vez.Soñé que era capaz de actuar.

Arde, arde

Arde por X, por la pérdida, por el arder mismo,por el mantra que se repite/se balancea como una campanaen una jaula en la torre que no ha sido aceitadadurante horas pero sigue repicando,enalteciendo a su fabricante, enalteciendo el movimiento del airea través de la ventana que parece una cruz.
Haz que arda la pared que nos separa del río.
Haz que arda el signo de alto que impide que los autos se agolpen en la intersección.
Deja que la gracia del fuego se lo lleve todo y lo convierta en combustible y cenizay en olor carbonizado que se moverá en el airedurante años antes de asentarse.Haz que arda el establo aplastado bajo la nievecuando esta se derrita y se seque lo suficientepara que prenda sin problemas.
Redúcelo a ruinas, base de anotación para las ardillasque dejan rastros de puntadas en la escarcha de nieveluego que el sol la dejara crocante a enfriar.
Resta eso de X,del hueco en el hielo sobre la piel del lago,de la cicatriz dejada por el rescate,
Sustrae esto del sustrato y de las relucientes masas de rocaque merodean justo bajo la superficieque ya no dejarán ganancias para las minasy las compañías que emplean a los hombresque ennegrecen sus pulmones por ellas durante el día.