domingo, 17 de mayo de 2009

Anti-elegía por Mario Benedetti

, Resulta que se murió Mario Benedetti. La muerte de autores que admiro y leo me conmueve siempre (sigo inconsolable, believe it or not, por la muerte de Baudrillard, a años de distancia). La de Benedetti no me toca de esa forma. He visto comentarios en blogues o jeisbooks de tono celebratorio: murió el ícono, acaso último, del poeta rock-star/best-selleresco, el que puede llenar estadios y conmover hasta las lágrimas a multitudes enardecidas de adolescentes y señoras que se saben de memoria sus versos. Yo no celebro su muerte, pero tampoco me apena demasiado. Mejor el cinismo que la hipocresía.

, Fuera de la muerte de un hombre, supongo que será momento de valorar en retrospectiva la obra benedittiana (la muerte no puede ser sino el punto final de cualquier obra). Pero me detengo: apenas leí, entre por accidente y compromiso algunas cosas de Benedetti, y rescato un verso: no te salves, de un poema que no me acuerdo ni cómo se llama.
, Cuando trabajé en la librería, los únicos poetas por los que la gente preguntaba eran Sabines, Neruda (los 15 poemas y para de contar...) y Benedetti. Una pena la ocasión que me pidieron algo de Dylan Thomas y no había nada, en fin. Volviendo: ¿qué hace tan accesible y/o atractiva la obra de estos tres poetas específicamente? Aventurando un respuesta, sobre Neruda por ejemplo, que lo mejor y lo peor de su poesía están en su titánico uso del lenguaje: cataratas de flores y geografías lunares para describir una piedra... Pero Neruda es grande, tan grande que se da el lujo de tener en su obra libros fundamentales de la poesía latinoamericana y mundial y universal (pienso en las Residencias, específicamente) y cosas deleznables por cursis y facilotas. Con Sabines pasa que tiene poemas MUY buenos y otros que son fotocopias de ellos; sería cruel negarle poder a la Tarumba, por ejemplo. Con Benedetti... no sé, de verdad que lo que he leído de él me parece una cosa como Neruda en chiquito, como Neruda pidiendo perdón por algo.

, Ésta aceptación pública también podría deberse, de alguna forma, a la fama y pinta de bonachones que tenían los tres. Se ven bien en sus fotos, menos severos, con menos locura o leopardos en la mirada que Baudelaire o Enrique Lihn. Se ven más como el papá de alguien que como poetas. (Que alguien, coño, me explique cómo debe verse un poeta, para entender lo que acabo de escribir...)
, El promotor de la lectura que hay en mí celebra la aceptación y consumo de estos 3 poetas por parte de las multitudes (sí, ya dijimos, de adolescentes, señoras y esposos) porque son buenas entradas a la lectura de poesía. Cuando alguien quiere empezar a leer y no sabe qué, éstas son buenas recomendaciones. Y no es una comparación del tipo "mejor Benedetti que el TVyNovelas", sino que, teóricamente, al familiarizarse el lector recién inaugurado con un lenguaje sencillo, bien hecho (que ni qué), con pretensiones formales muy predecibles, repito, teóricamente, podría desarrollar gusto por la lectura de poesía, y en última instancia seguir buscando cuando note que está leyendo la misma gata revolcada en cada libro de Benedetti. Qué generalización tan pendeja, ni siquiera lo he leído todo... Pero es la idea, creo que Benedetti cumple con hablar de cosas que le interesan a la gente, a un nivel si bien básico, pero repito, bien hecho, y por eso mismo tan accesible. Yo sé que nosotros somos poetas formales y nos embarcamos en odiseas formalistas y estructuralistas en busca del quid del ser a través del verbo... pero como decía el querido Gombrowicz, el que canta debe notar, en algún momento, antes o después, que aburre profundamente...
, Suponiendo que lo de Benedetti cumpla la función que se me ocurre adjudicarle (Curso Básico de Poemas para Dummies), con el tiempo el lector de poesía se irá alejando, más si cabe, al sentir más y más lejano lo que los libros de poemas tengan que decirle. Ya de por sí hay cierta percepción de que la poesía es una cosa de antes. En todo caso, de ocurrir, sería problema de los lectores, no de la poesía, que es otra cosa, que nadie conoce, que se sabe de oídas y que ocurre de vez en cuando. Benedetti o no Benedetti.

martes, 12 de mayo de 2009

Máximas mínimas de Gurdjieff

, Pues sí, que rastreando las fuentes e influencias del señor Jodorowsky llegué hace unos meses a Gurdjieff. El señor Gurdjieff era una especie de cirquero mágico con cara de gángster, pero fue uno de los pensadores más radicales de su momento. ¿En qué radica su "radicalidad" (valga el trabalenguas)? En que su acercamiento a lo espiritual se dio, por decirlo así, outside the box, alimentando su pensamiento de todas las fuentes posibles, el budismo zen, el zoroastrismo, la cábala, etc., integrándolo en una serie de ejercicios e ideas que son, por lo menos, provocadores.
, ¿Por qué la gente compra libros de Osho, de Cony Méndez, o va a conferencias de gurús importados, a misa, al futbol? Uno, porque creer en algo más allá de uno mismo es una necesidad. Dos, porque no podemos aceptar que este mundo sea todo lo que hay. Los ejemplos de la pregunta con que abre esta Coma pegan en la cultura popular directamente, ¿pero qué hay de los filósofos, de los científicos, de los hermenéutas del lenguaje? Ellos tampoco pueden aceptar que lo sensible sea el mundo, que la consciencia esté en su punto ideal para entregarnos lo humano en todo momento... La necesidad es la misma, y para el hambre unos comen un filete, otros una maruchan, otros el rocío que deja un ángel cuando corre sobre la gota de la noche una vez cada 300 años, otros nada. La necesidad es la misma.
, El esoterismo, los libros o conferencias de superación personal, creo que no nacen de una intención por hacer cosas de mal gusto (¡en verdad lo creo!), sino que son un intento de acceder a lo espiritual sin tener que esforzarse demasiado. Ejemplo: uno va a hacerse una limpia, a que le lean las cartas, o lee "Los hábitos de los [inserte cualquier ocupación] altamente efectivos" porque tiene un vivo deseo de mejorar su vida, de ser un poco más feliz, de explicarse el mundo y vivir en él con menos angustia. Por las mismas razones se va al psicólogo. Pero pasa con el esoterismo o la filosofía de supermercado que (es mi caso) se desconfía de ello porque exigen una supresión del pensamiento crítico. La gente no entiende por qué funciona, pero se siente mejor. Por un tiempo. Y con el arte pasa igual: hay quien dice "¡ah, un Da Vinci!", más por el peso de la marca registrada Da Vinci como valor que por una apreciación estética. Hay valores en los libros de superación personal o en la medicina tradicional que funcionan, me parece, porque nos dicen lo que queremos oír (vg. que estamos muy mal, muy mal, pero que hay solución...), a la vez que implantan el germen de la esperanza. La necesidad de buscar respuestas es parte de terminar con la angustia. Supongo que uno acepta la angustia cuando empieza a hacerle preguntas, a relacionarse con ella (ver máxima 83). Pero es más sencillo tirarle mierda a todo que aceptar que algo duele, que el mundo a veces, y generalmente, duele.
G. ha dicho que el hombre puede renunciar voluntariamente a cualquier placer, pero que es casi imposible que renuncie a su propio sufrimiento.
, El que hizo "popular" a Gurdjieff (G. para los cuates) fue su discípulo-fanfromhell, Ouspensky. Él es el gerente de relaciones públicas que todos sueñan: cree ciegamente en que eres lo mejor está dispuesto a lo que sea para demostrarlo; incluso a disolver y transmitir las contradicciones de tu pensamiento de manera que todo quede más o menos coherente...
, G. no es dios, nos queda claro, y Kant también se contradice. Somos humanos, carajo. Pero, a mi ver, lo más rescatable de lo que conozco hasta ahora del pensamiento de G. es que el conocer, es decir, el apropiarse conscientemente de lo que se conoce no mejora en sí misma la consciencia, ni nos da una mejor comprensión del mundo. Es excitante leer algo (por ejemplo) y sentir que se absorbe una gran cantidad de conocimiento. Pero si esa pasión no transmina todos los aspectos de nuestra vida, somos parcos, hipócritas. Por eso me dicen "mamón" cuando digo que está bien ser riguroso, jugar al juego en serio... Si el señor escritor se viste de cosas bonitas para decir en sus conferencias y lecturas, pero en su vida va diciendo mierda o peleándose con la gente, ¿de dónde salió esa obra? ¿Generación espontánea? ¿Concepción in vitro? Creo que aplica a lo que mis tres lectores gusten. Lo que G. propone es un ejercicio radical de congruencia. Si vas a ser el malo de la película, sé un malo realmente genial, hasta las últimas consecuencias. Si vas a ser dios, no te olvides de ser dios todo el tiempo, incluso cuando te bañes, defeques, o le hagas el amor a tu diosa. Esta lección Dalí la tenía muy clara.
, Estas ideas que reproduzco a continuación las leí por primera vez en el librito de Jodorowsky, El maestro y las magas, pero también las encuentran en internet como "mandamientos de Gurdjieff", lo que se me hace excesivo, puesto que el señor G. no los escribió en un idioma de fuego en las tablillas de la ley; otra variante es "máximas de Gurdjieff", que tiene un regusto a compendio de frases célebres medio incómodo. Como sea son buenas ideas, muchas, más cercanas al sentido común (a eso que alguien dio en llamar sentido común y que es privilegio de unos pocos) o a una visión espiritual de una convivencia cívica entre el hombre y los otros, que a los viejos esquemas de premio-castigo con los que la religión opera sus prédicas. En mayo del 2009, los llamaríamos tweets de Gurdjieff:

1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí­ mismo.
39. Vence tus antipatí­as y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actues por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pi­dele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excusate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…

jueves, 30 de abril de 2009

La angustia de las influenzas, 2

, Casi una semana de locura. Según la Revista Replicante, el video de Naomi Klein (post anterior) responde a preocupaciones de mentecitas desinformadas (como la mía) que a su vez desinforman a otras mentes (mayores, por supuesto, como las de mis tres lectores) que a su vez desinforman, etc... Como antídoto proponen la información. Este señor parece todo un experto en asuntos epidemiológicos. Y a menos de que alguno de mis tres lectores tenga varios doctorados en bacteriología y/o epidemiología química puede que les diga algo que no saben. , El peligro mayor de una cuarentena en nuestra época no es la cantidad de casos posibles/probables/confirmados que se dan y se darán. El mayor peligro es el aburrimiento. Uno pensaría que en la era de la información uno puede seguir trabajando desde casa. Pero la división de espacio privado y espacio público, el trabajo y el ocio en que se divide la mayoría del tiempo de la gente queda suspendido, "cuarentenado", indiferenciado. Para algunos amigos ha sido una bendición mudar la oficina a casa, con lo que seguramente la producción de sus respectivas actividades aumentará exponencialmente (trabajar un par de horas, darle unos arrumacos a la querida, comer en calma, volver a trabajar, sin la cantidad de distractores de una oficina normal y con todo el tiempo del mundo). Para otros, la situación es más preocupante. , La clase media depende del espacio público para equilibrar su tiempo y su cordura mental: el esparcimiento, el contacto con los otros (incluso en esa modalidad diabólica de "ver gente" en los centros comerciales) constituye el único respiro a una rutina poco satisfactora. Cuando a la clase media se le niega el mínimo contacto humano para conservar la sanidad mental, el paso irreversible es la locura. No sé por qué mi énfasis en la clase media. Supongo que porque mis papás y yo somos clasemedieros y estamos encerrados en su casa soportándonos... , La teoría conspiratoria de hoy: al paralizar la economía mundial, se reactivarán los créditos para pagar las nóminas de todos los clasemedieros del mundo y burócratas que no están trabajando. Esto hará que fluya dinero "virtual", que dará la apariencia de liquidez financiera de los gobiernos en los próximos años, pero no será sino la avanzada de una crisis aún peor. , Entre tanto ya surgieron chistes, canciones y emoticones alusivos a la epidemia. El último, simplón: Estamos en vacaciones VIP: de Virus de Influencia Porcina. Esperemos, por el bien de todos, que los chistes mejoren.

lunes, 27 de abril de 2009

La angustia de las influenzas

, Si uno sale a la calle en Ciudad de México, pareciera que el sueño posapocalíptico se ha realizado finalmente; como casi todo en estos tiempos, el apocalipsis no es más que el simulacro de sí mismo: la gente se mira al pasar, apresurando el paso, y si alguien estornuda se forma un campo de fuerza impenetrable a su alrededor. Pareciera que cualquier desconocido fuera nuestro verdugo.
, Bajándole un poquito al tono trágico, la información parece ser lo más importante. A dos días de la alerta epidémica múltiples discursos ya están en el aire: el alarmista de los noticieros y medios de comunicación, el oficial que dice que todo está controlado, los de teorías conspiratorias (de las que, por puro ocio ahora que no tengo nada que hacer, me explayaré más abajo) y los que minimizan sin más el asunto. Pero el asunto es que, bien a bien, el ciudadano de a pie se encuentra a la mitad de todas las líneas discursivas.
, Mientras escribo esto me llama mi padre. Resulta que acaba de temblar. Las noticias dicen "otra más para México..." Habríamos de decir que este es otro fin del mundo cualquiera.
, Lo que más me encabronó fue no poder ir a la comida de Ed. Lo siguiente fue no poder leer en el Festival de la poesía y la poesía (sic., vid. post anterior) Last, but not least, perderme la presentación del libro de Alan Mills. Y basta de la parte anecdótica de las influenzas.
, ¿Por qué si el virus es asiático (una mutación asiática, según las noticias oficiales) no existe una situación precautoria similar en esos países? ¿Por qué si se sabía desde hace varias semanas la existencia del virus no se tomaron medidas más prudentes desde entonces? ¿Por qué si en EU se sabía de la existencia del virus dejaron que el presidente Obama viniera a México en visita oficial? Misterio.
, Rojo tiene la teoría de que el Chapo Guzmán venía a la capital y por eso el gobierno buscó la manera de tener a todo mundo en la calle lo menos posible. Tal vez, pienso, para evitarle los embotellamientos. Otra: que esta "epidemia", como el Chupacabras de hace algunos años, no es sino una gran cortina de humo que mantiene a la gente alelada y blablabla. ¿Cortina de humo para qué? Una teoría que me resulta particularmente interesante es la que propondría que, dada la aprobación de la ley de extinción de dominio, el gobierno mexicano podría movilizar al ejército con mayor facilidad por el territorio para incautar los bienes de los narcos. Mientras un destacamento reparte cubrebocas afuera de Bellas Artes, otros tantos viajan por avenidas poco transitadas allanando casas de secuestradores y salvando gente sin tener que dar demasiadas explicaciones a la prensa sobre la presencia de tantas tropas... 
, No conozco bien la noticia, pero resulta que el ejército acaba de hacer hace poco ejercicios militares con las fuerzas armadas gringas. Sospechemos, casi por pura diversión, que esto daría soporte a la teoría conspiratoria anterior: soldados con más entrenamiento para acabar con la famosa guerra del narco de una vez por todas. Es que sigue sonando demasiado bien... Uno quisiera encontrarle otra vuelta a la tuerca. Porque una epidemia es casi seguro que no es...
, ¿Por qué no es una epidemia? Redoneando números, en México existen unos 1,500 casos confirmados de contagio, de los cuales algo así como 60 personas fallecieron, otra parte de los afectados ya fue dado de alta (Calderón dixit) y una pequeñísima parte más sigue en hospitalización. Para una población de 20 millones de habitantes el grado es mínimo, dada la facilidad con la que al parecer uno puede contagiarse de influenza. Si todo es cierto, no nos lo tomemos a la ligera: hay peligro, sí, pero parece que no será el fin del mundo. Entre las peras de la locura y las manzanas de la discordia, esta página tiene información que a los perplejos orientará, y a los que no se la creen les parecerá excesiva. 
, Seguiremos desinformando.

jueves, 23 de abril de 2009

Lectura en el 1er Festival de la poesía y la poesía (sic.)

Estaría bueno preguntarles a los organizadores por qué "de la poesía y la poesía". Algunas teorías:
, Hay una poesía además de la poesía que todos (creemos) conocemos. Una más oculta, camuflada en la que consideramos, casi, cotidiana.
, La poesía, sentimiento o idea, no cabe como abstracción en una sola palabra. Pero tal vez sí en dos...
, Solución de matemática-poética: 1er Festival de la poesía2 (léase, al cuadrado).
, Por la diferencia tipográfica entre una y otra "poesías"* en el cartel del evento, podríamos suponer que este festival da cabida a proyectos artísticos en lo que algunos han dado en llamar "poesía bien hecha", o "aburrida", o "recitada" o (my personal favorite) "pomadosa". Términos, todos, en franca oposición a esa otra poesía (la de la tipografía "modernosa") donde cabrían los experimentos de improvisación, poesía de performance, poesía y música electrónica, poesía colectiva, poesía y artes marciales, en suma, aquello cuyo formato queda, cómo decir, en una talla diferente del mismo zapato poético. Porque vamos, la cosa de escribir y publicar poesía tiene unos pocos siglos de existencia (herr Güttenberg no empezó imprimiendo plaquettes, entendámonos...), mientras que las formas poéticas, llamémoslas, "sociales", aquellas que van destinadas a formar parte de una celebración social (loas, poemas de ocasión, justas poéticas) ya eran cosa tradicional y manida en días de Homero.
La diferencia tipográfica, sin embargo, así como el extenso cartel (donde podremos ver a los Poetas Salvajes, las Poetas del Megáfono, los Fusionistas, los tres veces admirados Mancha y la banda loca, superlativa, machetera de los Palabracaidistas --en efecto, soy fan de todos) nos confirmaría que los organizadores dan carta blanca a cada propuesta poética para incluirse en cualesquiera marca tipográfica que les acomode, evitando meterse en engorrosos asuntos de definiciones, que a lo que venimos, carajo, es a leer. Bien por ellos.
, Cómo llegar. * Utilizamos la espantosa pluralización de "poesía" en el sentido de diferenciar no poéticas, como, aunque casi a estornudos, hemos tratado de diferenciar más arriba; por el contrario, quepa la pluralización porque, hasta hoy a las 10 de la noche que subo este post, la misma cosa se llamaba del mismo modo. Bonus track: Poesías me recuerda a esos libros "de antes" que le quitaban a uno el engorro de elegir un título, de considerar el conjunto de poemas como una obra autónoma, dando mediante la palabrita la feliz solución de considerarlos puro ejercicio de escritura. Tiempos felices en que las cosas podían llamarse del mismo modo sin demasiada violencia, compartiendo, felices, los mismos nombres (pues como sabemos, antes de que las cosas fueran nombradas por el padre Adán, se les señalaban simplemente con el dedo. Pruebe el lector, es harto divertido...)

domingo, 5 de abril de 2009

Aceitunas

1. No hay nada que hacer: una morrica cierra la ventana (de sus ojos, se entiende) se va volviendo invisible aunque la imagen quede forzada (esto no es un poema de amor ni mucho menos...) se va volviendo tatuaje sobre la piel del frío y mundos pasan cronometrando sus cadenas. 2. Hay una guapa que a pocos metros me recuerda --a mí no, no piensa en mí; la hostilidad es lo suyo, no el romanticismo (ni alemán ni el otro, o sea cualquiera) decía que me recuerda a la trenzadora con tufillo mítico, mitemático (le corrige la ortografía a cuatro filósofos de la voracidad, se duerme en la monótona coreografía de las teclas) sin Ulises para no complicar las cosas: ahora que si quieren sacamos el disfraz posmoderno. 3. Estaba yo traduciendo el Canto LXXV de Pound cuando me di cuenta (entre otras cosas) que se trataba de un ready-made. Habrá que inventar un idioma reciente y lúcido para que no se note. 4. Pero perdón: estaba yo hablando de la morrica cuando llega el mester de nerdería sin Jaén, ni Axa, ni Fátima, ni la vulpes de Marién, aurrera, Señorita vámonos a comer olivas (aunque sean de lata) pero no en Jaén, mucho menos en tu casa (confiamos en el alemán del abuelo) mejor en el búnker que no tenemos para el eco apropiado del beso (el libro es de la oliva) para devastar teorías y 3 religiones monoteístas de una vez.

domingo, 8 de marzo de 2009

Everything in it's right place

, Sí, es una canción de Radiohead. Sí, también es un estado mental. Sí, es mi estado mental actual. (La lectura recomendada de este post debería acompañarse con la canción).
, La Señorita acaba de irrumpir. No sé cómo, pero aquí está. La consecuencia inmediata es la confirmación de que la vida sigue. Hay veces en la vida en que es fundamental recordarlo. La consecuencia, no secundaria, sino de más lenta asimilación, de la irrupción de la Señorita, es que todo va tomando su lugar, su proporción, su forma. El pasado empieza a reconfigurarse (no diré que para traerme a este punto de tan benéfica ataraxia) según la importancia verdadera de sus eventos, de la composición del recuerdo en experiencia verdadera. Sí, todo lo que hice me ha traído hasta aquí, pero no por un alarde metafísico, sino porque el presente es ineludible y las cosas no son sino como tienen que ser. Cuando existe coordinación entre voluntad y la forma del presente, lo llamamos felicidad.
, Nuevas preocupaciones, nuevos errores: si hay algo que puede ponerme nervioso en este momento, aterrorizado, es encontrarme con los Palabracaidistas. Los admiro independientemente de lo mañoso de un nombre colectivo; sus méritos son individuales y sólo cada uno podría hacer lo que hace. Escribir aplicado a ellos es más bien una obviedad: descienden de la vieja estirpe donde el poeta cuenta el mundo a partir del ahora. Mi problema es que soy naturalmente lento y demasiado analítico. Soy un imbécil, vamos. Lo que implica que por lo general me es imposible seguir el paso de la locura. Me oyera ahora mi psiquiatra, estaría muy orgulloso. La cosa es que hay una veta en la palabra hablada (en todo el rollito genial del spoken word) que me llama y al que no pienso resistirme hasta entenderlo con mis medios y según mi propio proceso de aprendizaje. Me quedé pensando en mi psiquiatra: huevos, grandísimo hijo de puta.
, Estuve pensando que gente cuyo trabajo admiro, como Julián Herbert o Alan Mills, no están realmente tan lejos, (Felipe Kong, también) en cuanto a potencia expresiva de raperos que he visto últimamente o "palabreros", slameros, o como quiera llamárseles. Alguien levanta la mano: "claro que no, idiota, si todos parten de la palabra para decir lo suyo..." Cierto, pero hay una especie de resistencia cuando se habla por un lado de poetas, y por otro de slameros. Es como si vinieran de planetas diferentes; uno y otro "bandos" no dejan de desestimarse mutuamente, no al grado de atacarse, sino más bien relativizando los medios expresivos de los demás, los recursos, hasta anularse y ningunearse. Recuerda a la soporífera dicotomía entre filósofos y poetas. Es una cosa de ver quién la tiene más grande. 
, El argumento contra los slameros es el reproche por lo deportivo, por la facilidad de los recursos, por la referencialidad fijada en referentes culturales, por populares, aparentemente menores, etc.; por el lado de los poetas, lo engolosinado del sonido, la autorreferencialidad de los imaginarios, el culteranismo...; hacia ambos, los excesos interpretativos, lindantes en lo ridículo muchas veces, el creerse el cuento de que se es artista (unos, como una élite del arte; otros, como parias valemadristas) y quien da cuenta de todo esto son los poemas mismos (sonetos, rap, o vociferamiento, como se quiera), que al final, se ríen en la cara de nuestra mentecata ingenuidad. 
, El arte sin concesiones debería ser algo innombrable como clase privativa de sí misma; es decir, que primara la obra en vez del análisis de la obra. Un arte verdadero sería en todo caso extensivo a todo lo humano; pasión y trabajo siempre hay de por medio, pero parece que estorbara la nomenclatura. Como la felicidad, la poesía me parece más bien una cuestión de actitud; una voluntad de querer asombrarse. Donde alguien oye tráfico John Cage escucha el sonido actuando. El puro goce de una experiencia verdadera donde las categorías realmente se disfrazan o se evaporan. Pudibundas, se hallan sin fijeza que nombrar.
, Convengamos, liminarmente, en que es poesía la sensación que se obtiene del goce estético, venga de donde venga: de la pintura, la literatura o los pasteles. Leí hace poco que la sensación de dar un beso o hacer el amor es la que nos da nuestro propio cuerpo al ser estimulado. Sí: el otro (la otra, mucho más conveniente en mi caso) nos estimula, pero es nuestra piel la que percibe: nos disfrutamos a nosotros mismos, cuando disfrutamos. Sienta lo que sienta el espectador de la obra artística, no puede transmitirlo sino reduciendo (es decir, desintensificando) su experiencia de la obra. Este proceso de bajar el volumen al gozo para hacerlo transmisible, es la crítica. Pero el hecho de la recepción, con ciertos matices que habría que apuntar, es de suyo intransferible: sentimos nuestra alma/mente/espíritu/inconsciente o lo que sea, reaccionando ante algo. 
, Todo lenguaje (es decir, todo medio de recepción) es artístico; el contexto es el que, al limitar su radio de acción, lo referencia y lo planta en su algo delimitado. No me saquen el argumento de que no hay belleza en una botella de coca-cola: 
Entonces la intención del asombro sería, en términos muy fríos, una descontextualización o recontextualización sistemática de los lenguajes. De otra forma, un acto de conciencia por el que nos descubrimos, descubriendo. Aún en otra forma: todo lo que perturba --en el sentido más amplio de la expresión, sin la referencia a lo siniestro, o no necesariamente-- es poesía. ¿Niveles? Sin duda. Pero ganamos el mundo o muchos mundos cuando el concepto de belleza se hace extensivo a todo lo que pasa por la conciencia y la experiencia. 
, Haya goce incluso en lo desconocido. Cuando releemos, reelaboramos, añadimos o sustraemos una primera impresión de la obra. El sentimiento de lo bello es la presencia de lo desconocido, el terror sublime de Kant, si se quiere. Entonces las obras, como botellas de coca-cola, sin ser más que sí mismas, están en perpetuo cambio, y como también nosotros somos bípedos de fabricación que, no por artesanal deja de ser línea de producción, al cambiar, cambia nuestro acceso a la obra, nuestra consideración de lo bello, el río en que nunca volveremos a bañarnos. Posibilidad de posibilidades, todo es posibilidad.
, Sobre la Señorita: me tiene loco y me niego a ponerme aristotélico al respecto. Todo, así, está en orden. 

viernes, 6 de marzo de 2009

Retórica erótica

Tus dedos, mordidos hasta el enrojecimiento, aferran el gastado tapiz del sillón. Estás anclada, y el verbo es preciso. De otro modo estarías a punto de salir volando. Pero te sostienes, casi con furia de los cojines; concentras el peso de tus pies sobre el suelo, muslos temblando por el esfuerzo, evidente en el sudor del rostro y rubor impúdico que ya no puede llamarse inocente. Vibras como un teléfono que no contesta nadie. Otra ancla, tus dientes sobre tu labio inferior; con fuerza el labio entre los dientes, hasta la sangre. Una ancla más, tus ojos cerrados como cueva de ladrones. Suma de pesos, cada ancla te fija en tu posición: rodillas juntas, vertical la espina, pies y manos en su respectiva discordia. Se diría, preciosa, que te torturara. Cerda traidora, amenazas con separar las piernas y desnudarte. Callo y te sabes descubierta. Sellas con fuerza los muslos y retomo la palabra. Pero te sabes herida: en el fondo disfrutas el vulgar ayuntamiento de los genitales, el rozamiento fervoroso, los sudores ajenos, las calenturas. Hay viejas costumbres que pesan como enfermedades. El contacto es de las más antiguas. Pero no se trata de una clase de historia, así que te reprendo lo necesario, no más, y sigo leyendo. El estacato de tus gemidos hace evidente que la sesión terminará pronto. Un último esfuerzo. Rompo el ritmo: mis antes frases breves se descoyuntan y me dejo la sintaxis para después; obsesiva repetición de partes, géneros, números, razas, lugares, en cadenas interminables que me aplazan lo respirable del encadenamiento. Mi tono, antes certero y declarativo, aunque firme, se vuelve una rabia de vocablos, pronombres personales; te penetro los oídos con una retahíla irrefrenable de pájaros, subespecies de cactáceas, la batalla de Stalingrado, la tortuga laúd, el estado de Ohio, misioneros franciscanos del siglo xvi, la ocarina, los verbos transitivos y los intransitivos, claro, que tanto te excitan. Cuando te estoy vociferando la entrada relativa a la belladona
(...atropabelladonaaligualquelasDaturasolaMandrágoraestasplantashansidoobjetodecreenciasleyendasyfábulasdetodotiposunombrederivadelusodomésticoquehacíanlasdamasitalianasquesefrotabanunfrutodebelladonadebajodelosojosparaquelamujerlucierahermosa…)
el gemido telegráfico gana volumen progresivamente y se rompe en un grito que no por breve y rotundo menos grito, y se abren todos los candados de tu cuerpo y caes de costado, sobre el sillón, jadeando. La próxima vez dedicaremos horas enteras a esa fantasía que me confesaste sólo después de agotar entera la Enciclopedia Salvat, los tomos que pudimos conseguir de la Britannica y los artículos salteados de la Wikipedia para cuando no hay tiempo, como hoy: ver cuántas páginas del directorio telefónico necesitas oír para venirte cuatro veces. Por lo menos.

jueves, 5 de febrero de 2009

Recortes

"Pronto vemos que la obra de arte no es dominada por el dominio, que no tiene menos relación con el fracaso que con el éxito, que no es una cosa que se pueda hacer trabajando... En la obra el hombre habla, pero la obra da voz, en el hombre, a lo que no habla, a lo innombrable, a lo inhumano, a lo que es sin verdad, sin justicia, sin derecho, donde el hombre no se reconoce, no se siente justificado, donde ya no está presente, donde no es hombre para él, ni hombre ante Dios, ni dios ante sí mismo." Maurice Blanchot

miércoles, 28 de enero de 2009

Logan Phillips- "El" vociferador

Que estoy oyendo apenas sobre este ¿poeta?, gritante, no sé, y por lo pronto haya que oírlo. Pensarlo luego. Excelente slamero.