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jueves, 28 de septiembre de 2017

Síndrome del martes


So come pull a sheet over my eyes
So I can sleep tonight 
Despite what I've seen today.
I find you guilty of the crime 
Of sleeping in a time 
when you 
should have been wide awake.
-Chris Cornell, Wide Awake (sobre el huracán Katrina)

Los que están despiertos tienen un mundo común,
pero los que duermen se vuelven
cada uno a su mundo particular (B89).
-Heráclito, llamado el Oscuro

El reconocible arranque "La candente mañana de febrero, en que Beatriz Viterbo murió", lleva días sonando en mi oreja como un eco. No pude avanzar más allá del primer párrafo esta mañana, pero entre toda la destrucción y la (des)información, el primer párrafo de El aleph tiene el mismo encanto de siempre, la misma sensación de arena que se lleva el mar de entre las manos. La imperiosa agonía sigue sin rebajarse a sentimentalismo ni al miedo, a pesar de que el tiempo y su orden presentan visibles cuarteaduras, daño estructural, grietas definitivas. Soñaremos que es martes y que tiembla por el resto de nuestras vidas.

*

¿Qué normalidad retomar? ¿A dónde volver? ¿Qué separador extraer del libro del tiempo para regresar sobre cierta ocupación interrumpida durante la alerta sísmica del martes 19 de septiembre, alerta que llegó tarde para el anuncio de lo que ya era evidente para entonces, el movimiento pendular de Harry Helecho, la caída de los libreros, el crujir del edificio como un barco ebrio, agitado en medio de la tormenta, las escaleras serpenteantes, los árboles que no bailan despeinados por el viento como suelen, cuando tiembla, sino que se mueven agitados de raíz, como una espiga en manos de un niño, el haz, el hato y la hoz, que siega? ¿Dónde está el afuera de este manicomio en llamas?

*

Sí, de alguna forma se hizo miércoles, durante la semana, si atendemos a lo irreversible del calendario, que lo mismo da vuelta a la aritmética de los días y los suma o resta, según nos paremos del lado de la vida o de la muerte, hasta terminar de colocar en las carteleras de fierro de las plazas no sé qué avisos de yogurt para ir al baño (porque desde hace tiempo que prohibieron la publicidad de cigarros rubios o de otro tipo y para el caso dejé de fumar cuando el eclipse, así que lo mismo da.)

*

Era martes cuando las sirenas de ambulancia agitaban el sueño de los niños y los estremecían en su maldormir. Era martes cuando todos, vivos y muertos, nos enredamos en una sábana triste para dejarnos mecer, para dormir por unos minutos, unas horas o para siempre. Era martes cuando platicábamos con extraños acerca de la mejor manera de mover 10 toneladas de víveres y herramientas de un punto a hasta un punto b, y luego no volvimos a vernos. Era martes cuando hicimos una línea de ensamblaje de sánguches y quesadillas para repartir entre voluntarios, un martes incesante y vasto, casi del tamaño del universo pero no exageremos, más bien desordenado como la imagen del universo (κόσμος, mundo, todo) según Heráclito: "El orden más bello del mundo es un montón de desechos esparcidos al azar." Martes rodeado de martes, día de Marte: la ciudad anegada de milicos, habitación desordenada en la que permanece una sombra del pasado como una idea recurrente, incluso cuando los libros han sido devueltos al anaquel, cuando los cristales rotos se barrieron y se decretó de manera unánime el miércoles de luto, aún y todo, sé de primera mano que no todos hemos salido de los escombros del martes. Algunos seguimos recobrando nuestros pedazos de entre las ruinas; otros sabemos que no volveremos a estar completos.

*

El dolor de la pérdida de Beatriz Viterbo se expresa como un alejamiento del universo, que al retomar su marcha --pasado, es posible, cierto periodo de luto-- la va dejando atrás. Según qué edición se consulte, Borges escribió que el universo "ya se apartaba de ella y que ese cambio [camino] era el primero de una serie infinita." Algún error de transcripción, alguna errata, alguna corrección de pruebas finas de último minuto habrá bifurcado ese cambio en camino o viceversa. Un error de imprenta o cotejo que recuerda al lector, como si este fuera a olvidarlo, que no se recorre dos veces el mismo camino. Algún tema de tesis harto explorado por especialistas en cuarteaduras y bifurcaciones borgeanas, algún detalle menor, un pie de página curioso.

Vaya: ni siquiera puede confiarse en la permanencia de los libros. ¿Camino o cambio? Es posible que el movimiento sísmico haya desplazado de lugar algunas palabras, que el capitel de la /b/ de /cambio/ sufriera cuarteaduras, formando un apóstrofe mudo (puntito de la i, puntito de la aureola invisible, hueco de la dona), resultando en /camino/. Tengo la impresión infantil de que si agitas un libro las palabras se mueven dentro como el cereal dentro de la caja. No puede esperarse que después de un terremoto tan violento algunas palabras no hubiesen sufrido daños.

*

El universo transcurre siempre en el mismo día interminable, tren sin estación que parte y llega al mismo tiempo. El universo se parece a una habitación desordenada después de un terremoto: todo está en su lugar, pero todo cambió de lugar.

*

En estricto sentido, muy poco ha cambiado desde el principio de los tiempos. El universo ofrece pocas novedades: las estrellas y los mundos surgen y desaparecen, como canicas en la bolsa. El martes de siempre. Esto que ha sido volverá a ser. El mamífero humano queda como un objeto más entre tantos esparcidos mediante un supuesto azar, en ese orden cuya belleza (cosmé-tica, disposición y armonía) no es del todo capaz de percibir, y que lo asusta, y que lo hace quedarse echado en un rincón, alarmado en su vacilante individualidad, removido, conmovido, pero movido al fin; temblando.

*

¿Pero qué hacer con un azar con sentido del humor? ¿Con un rayo que impacta el mismo árbol que había crecido en el lugar del otro? ¿Con un calendario que decidió organizar el déja vu más grande que se ha visto jamás, y destruir una ciudad dos veces, como para conmemorar sus propias ruinas?


lunes, 4 de mayo de 2015

Considerar


La sensación de ser, de hecho, está siempre partida y compartida y la amistad nombra este compartir.
-Giorgio Agamben, "El amigo", p. 51 
, A veces siento que los libros son como instrumentos musicales, y que los lectores no son sino ejecutantes, improvisadores que le ponen su propio estilo al estilo del libro. He conocido algunos virtuosos del leer, como el Sebas, que todo lo lee como Sebas, o como Lauri, Javi, Tania, Rojo, Ed. La sensación de poder "ejecutar" un libro como si fuera una melodía es más liberadora que la dictadura de los talleres de lectura y redacción y compresión lectura, que efectivamente comprime la imaginación y asienta modos correctos e incorrectos de leer. 

, Comprender y decodificar un texto, en nuestros días, ya son parte de las funciones que un buen esclavo, quiero decir, un buen trabajador, debe tener incluidas por defecto. De hecho, es una de las áreas de competitividad (competencias) elementales y necesarias para las modernas democracias competitivas. Enseñar a leer y escribir se considera un gasto de producción, por lo que la lectura y la escritura artística pasan a verse como un lujo anticuado. Vivimos en una época post-aristocrática que no puede permitirse el consumo de productos no relacionados en alguna medida con lo que ofrece el mercado, el gusto de los más. Las drogas comparten un escaño similar, entre el lujo y el gasto inútil en detrimento de la salud, uno de los más cacareados pseudo valores democráticos atacado en esta operación.

, Nico se despierta por un trueno. No dice que tiene miedo, sino que llega y te pregunta por qué no te has dormido. A lo mejor cuando somos niños creemos que el mundo entero --empezando por nuestros padres-- se suspende cuando nos vamos a dormir. Lo cargo y vamos por una galleta a la cocina. La comemos de vuelta en su cama, teniendo una fascinante conversación sobre los orígenes del clima. Es el rock and roll de Dios, decimos. Si el cielo fuese un amplificador, el trueno sería un guitarrazo, y la lluvia, un inabarcable solo de batería con infinitos tambores. En esta casa no creemos en dioses que no amen la música.

, He pasado mucho tiempo siendo analfabeta del otro. De los otros. Me desesperan todavía, a veces, los rostros, las voces, los gestos. Camino en la calle y las multitudes me fascinan y me repelen como un desastre natural. Hay cierta belleza absurda en su paso ciego y sordo por, como la que derivan ellos mismos de ver videos de tsunamis en YouTube. Un desastre constituido por millares de pies desbordados, pies sin ojos, ojos metidos en sus propias cabezas de tortuga, los menos; los más, en sus celulares. Tal vez yo mismo vaya perdido en mi propia cabeza sin considerar al otro, o considerándolo más bien una especie de inundación, de huracán, o la más insufrible especie de este planeta que disfruta de vivir hacinado entre los suyos, como las ratas o las cucarachas, pero también como los cardúmenes o las parvadas. Me fascinan y me llenan de asco las mismas cosas que a todos los demás, pero a mi propio modo. Percibir como percibimos y pensar como pensamos es lo que nos hace ser nosotros mismos; pero percibir, pensar y hacer con el otro, es lo que define propiamente el ser amigos.

, Me gusta mucho la palabra considerar. No quiero buscar su definición en los diccionarios ni su etimología. Me hace bien tenerla a la vista en la mente. O al oído en la mente. Pero también en la tripa. Y entonces veo (¿o escucho?) estrellas. Siderar me recuerda a sideral, lo que me recuerda al espacio. Pero el espacio es simplemente un mar en calma que cruzamos en un mismo barco muy quieto. Consideramos porque nos rigen estrellas similares. Las estrellas, los planetas y las lunas son las mismas para todos los que van en ese barco. Si a la tripulación se nos pierden nuestras estrellas (del latín sidera, que ha aparecido ya en una ventanita de mi diccionario integrado), concurrimos al mismo desastre, al mismo vernos privados de los instrumentos de navegación. A taparse las bocas y los oídos en el rigor más desastroso de la tormenta. Pero también a observar el propio miedo en el miedo del otro, o bien prestarle con nuestra mirada un valor que tampoco siente, pero que sabe leer en nuestro rostro, y de tanto leerlo termina por sentirlo. Por con-sentirlo. Ese con-sentimiento, diría Agamben, es a la propia existencia. Ser es decir sí al otro, o en heideggeriano, el amigo sería la mismidad del sí en nuestro sí mismo.

, A veces me veo atacado por el mismo mal que las democracias modernas: no puedo escribir sin sentir que trabajo, sin sentir que tengo que hacer un punto, redactar una nota o resolver algún problema. Y eso era lo que me gustaba del blog, esa sensación de ensayar que el ensayo confunde con poesía.

, Confundo a propósito leer con ser. 

, Contextos en que usamos la palabra considerar (aka, cosas que consideramos): las estrellas, nuestra suerte, la situación, las posibilidades, las alternativas, las palabras, los amigos.

, Nerea es una de las mejores lectoras que conozco; Meme es uno de los peores. Sin embargo, no sé por qué pienso que se llevarían muy bien. Tal vez incluso se gustarían. Y creo que es porque comparten esa cualidad de "lectura expandida sobre el mundo" que me gusta en mis amigos; probablemente esta cualidad tenga un nombre, pero no lo conozco. A lo mejor Nerea le llamaría "personalidad" y Meme le llamaría "onda". Pero uno se sorprende de cuántos psicoanalistas saben leer "vibras" y cuántos diseñadores gráficos saben describir las sutilezas de su propio ego. 

, La tormenta ya ha terminado y la arena en los párpados de Nico amenaza con rebosar. Antes de que se quede dormido, hablamos de las dos formas de miedo que podemos identificar en las personas. Por un lado, el miedo en los ojos, que consiste en taparse los ojos; sólo algunos, como él y los gatos, son suficientemente sensibles al miedo en los oídos. El miedo en los ojos consiste en taparse los ojos. Pero Nico reacciona al temor tapándose los oídos en vez de los ojos. No es que no sintamos miedo por lo ojos, sino que los ojos se paralizan más rápido que los oídos: los oídos no tienen párpados, por lo que les prestamos nuestras manos cuando el terror ha saturado nuestros ojos. Los que nos asustamos con los oídos nos asustamos, por así decirlo, más completamente.

, La lectura, la escritura, el sueño, el arte, el deporte, la conversación, los placeres, los vicios, las obligaciones, las neurosis: rasgos que se da uno a uno mismo para ser uno mismo. 

, La humanidad es un puñado de afectos y un puñado de ideas. La humanidad de uno, la propia, la de los suyos. La humanidad de los que poseemos porque nos poseen, porque somos poseídos por ellos. Poseídos no como propiedad, sino en el sentido en que se dice que un demonio posee a alguien. Nos ponemos en el lugar de nuestros amigos porque nos gusta cómo se ve el mundo desde allí; es por eso que al sentir consideración por parte del otro, terminamos haciéndonos amigos. Nico lo sabe perfectamente. Los amigos no te lastiman, y si nosotros los lastimamos sin querer, hay que pedirles una disculpa. La humanidad personal, los humanos paradigmáticos, son aquellos a los que amamos y admiramos. Son a los que sentimos que les debemos mucho, pero con quienes no nos sentimos precisamente en deuda. Son a los que no quisiéramos ofender, a los que consideramos y por quienes somos considerados. En ese sentido, la desconsideración es uno de los peores gestos que se pueden tener con los demás, porque equivale a una miopía al ser del otro. Ser desconsiderado es asesinar metafísicamente al otro; es comportarse como si el otro en realidad no estuviera ahí. 



domingo, 8 de septiembre de 2013

Inventario de pérdidas

Primero noté que la cerradura se veía diferente, pero al principio no pude saber por qué. Raro. Al entrar al departamento noté un par de puertas abiertas que no suelen estarlo. Entré con cautela. Nada nos prepara para notar las pequeñas diferencias más que la convivencia con lo cotidiano: el hábito, la costumbre, la distancia entre los objetos y su lugar invariable, incluso dentro del orden caótico en que tengo las pocas cosas que tengo, conforman la red de movimientos en el espacio de lo propio. Pero esa costumbre de lo propio y de los objetos con que habitamos lo propio puede venirse abajo en un segundo.

Al entrar a mi habitación me di cuenta que ese orden --a medias desconocido hasta que se ve perturbado-- ya no existía.

Los ladrones se robaron dos computadoras, dinero en efectivo, mi Kindle y el dos de oros de mi Tarot, además de muchas pequeñas cosas de poco valor económico, pero mucho valor emocional. Por ejemplo, un viejo teléfono con fotos y grabaciones de textos que ya nunca voy a recuperar. Otro viejo celular con un video que tomé en Cuba a un poeta de San Martín, cuyo nombre no recuerdo. Una pluma fuente que ronroneaba y no se tapaba nunca. El robo es un movimiento de reapropiación económica, de redistribución de capitales. Los capitales económicos, para el ladrón, sólo siguen el flujo de capitales económicos; pero los simbólicos son irreparables, incluyendo la sensación de lo propio del espacio: mi lugar fue violado, ¿cómo volver a sentirlo mío? ¿Lo sentía como mío antes, del todo, o bien el saqueo --económico y simbólico-- al radicalizar la pérdida, me otorga la propiedad de mi espacio y mis objetos precisamente por el hecho de haberlos perdido? 

Como si uno sólo fuera dueño de lo que pierde.

A medida que la memoria se va acostumbrando ("se hace a la idea") a las pérdidas más urgentes y dolorosas, cuando lo práctico y lo inmediato queda más o menos resarcido, las pequeñas pérdidas van subiendo a la superficie y toman su lugar en el verdadero inventario de la pérdida: nos damos cuenta que perdimos cosas que dábamos por sentadas, e incluso otras que, de tan postergadas, en realidad habíamos perdido a plazos ya durante mucho tiempo. Es el caso de mis discos duros donde tenía muchos textos sin revisar, borradores que buscaban su momento para concretarse en textos, en fin, el trabajo de muchos años convertidos  en humo, en polvo, en sombra, en nada. Textos que buscaban su concreción y su forma, que estaban enfriándose y permitiéndome tomar distancia con respecto a ellos, tal vez para evaluarlos nuevamente y reescribirlos o bien para olvidarlos y borrarlos, como también suele hacerse. Textos que ya son el recuerdo de lo que nunca van a ser.

Y se siente bien. De pronto me siento ligero, porque los rastros --el archivo, al menos en parte-- de mi identidad se han perdido. Es como si no hubiera escrito todo ese montón de cosas que a fin de cuentas ya no escribiré, porque escribiré otras. Y me provoca más curiosidad lo que no he escrito que lo que ya escribí. 

Me duele no poder seguir trabajando en textos que estaba disfrutando escribir. Uno entiende de pronto la magnitud del sentido de la palabra irreparable: las cosas se pueden recuperar --incluso la minuciosa colección de ebooks que tenía almacenados en el Kindle--, pero un texto incluso al nacer aparece como pérdida pura, como discriminación de versiones, como la insistencia de una versión sobre otras. Como pura necedad, y si tenemos un poco de templanza, como insistencia. El espacio textual no puede tasarse ni valorarse en términos económicos: es una instancia de vida. Eso no es mío, por eso no pueden quitármelo. Eso me es. Esa insistencia no se roba, no se presta, no se puede encarcelar ni mutilar: es toda o nada, o mejor dicho, toda y nada. Se aprende pero no hay forma de enseñarla. Sobre todo no se puede decir que uno posee una insistencia de este tipo --la escritura--, sino que la ejerce (decir que uno "es poseído por ella" sería acaso un exceso). En todo caso no hay apropiación: escribir es olvidar. Es ser otro a medida que las pérdidas se acumulan y llegamos con nuestros dolores y nuestro rostro de ministerio público a la página en blanco. Y cuando la ves te das cuenta de que en esa página está todo lo que necesitas. Si pudieras tener algo, te dices a ti mismo, sería esto. Y con esto es suficiente.


martes, 10 de julio de 2012

Plantarse: órbita de la Acampada Revolución 132

La Acampada Revolución 132 es la réplica de uno de los actos de protesta que obtuvieron la atención internacional el año pasado a través de los movimientos Occupy en diferentes ciudades de Estados Unidos. Está en juego no sólo la recuperación ciudadana del espacio público y su re-simbolización, su vuelta al carácter significativo dentro de la gramática del espacio urbano: están en juego también, sobre todo, nociones como "utopía", "democracia", "comunidad".

Otras experiencias de ocupación y revaloración del espacio urbano (entendido este como una práctica social y no sólo como la osificación de la memoria a través de monumentos o plazas), como el Grupo de Arte Callejero o el movimiento Iconoclasistas en Argentina han conformado modelos de organización de los que el caso mexicano puede nutrirse creativamente. Sin embargo, me gustaría puntualizar un par de semejanzas entre el amplio movimiento Occupy y YoSoy132, concretamente a respecto de la Acampada Revolución y el grupo que, mientras escribo, se encuentra afuera de las instalaciones del IFE (Instituto Federal Electoral) en la Ciudad de México. (Un resumen comentado de los movimientos de protesta más relevantes de los últimos tiempos puede leerse aquí.)

Llama la atención, por ejemplo, el que la Acampada Revolución esté situada en la explanada oriente del Monumento a la Revolución del Distrito Federal: la zona agrupa en torno a dicho monumento las sedes de distintas organizaciones sindicales, algunas tan antiguas como la de ferrocarrileros, además de comités del PRI, cuyo edificio aporta una presencia si no amenazante, al menos constante sobre la Acampada. De igual modo, en torno al monumento se encuentra el edificio sede de una enorme compañía de telemarketing, la cuál emplea jóvenes bilingües para atender la demanda de soporte técnico de proveedores de televisión por cable... en Estados Unidos.

La localización de Occupy Wall Street tenía características similares, al menos en el nivel simbólico (o en lo que más arriba llamé la "gramática del espacio urbano") con la Acampada Revolución: también los grupos que articularon expresiones de descontento social en el circuito financiero más importante del mundo en Nueva York tenían sobre sí la presencia de los poderes fácticos de la economía y los medios de comunicación. También tuvieron que mantenerse moralizados a través de una simbología que llamara a la acción, que combatiera los signos de cansancio moral y físico de toda protesta duracional, y también tuvieron que llevar a cabo in situ, sin ensayo previo, modelos de organización comunitaria.

Otra similitud es el carácter de "nodo" o centro gravitacional de protestas descentralizadas en otros espacios, en otras ciudades. Las réplicas de Occupy Wall Street, como si se tratase de las réplicas de un terremoto, atravesaron el territorio de los Estados Unidos hasta Los Ángeles, pasando por todas las ciudades económicamente poderosas entre ambas costas del país. De igual modo, YoSoy132 tiene claro que el movimiento debe descentralizarse (comenzando por la articulación de células delegacionales y luego comités en todas las ciudades de México), aunque en la práctica la capital mexicana siga siendo un referente. Una causa de esto claramente es la coyuntura postelectoral: un movimiento "espontáneo" de universitarios se conforma en torno a una situación política que aún está lejos de resolverse.

Si YoSoy132 se desacelera ahora (cosa que no pasará, al menos en el corto plazo) quedará como referente del sondeo de medios y el señalamiento del traje nuevo del emperador; sólo que el emperador, en el caso mexicano, no son los partidos políticos (desnudos y en ese sentido, desacreditados, para cualquier observador), sino el del imperio de los medios de comunicación. La modesta victoria --que no victoria menor-- que hasta el momento ha tenido YoSoy132, además de provocar una mirada diferente de la sociedad sobre sí misma, fue la de ser un referente obligado para entender el proceso electoral en México durante el 2012.

Por último, la Acampada sirve para aprovechar la energía producida en el descontento ciudadano por una situación sociopolítica a través de una nueva articulación, es decir, un nuevo pacto con la dinámica de la ciudad. Muchos recordarán los disturbios generados el año pasado en Londres, de los cuáles, en un principio, incluso los medios ingleses culparon a los videojuegos por el grado de violencia aparentemente gratuita que los jóvenes produjeron en las calles; o aún antes en París, donde las imágenes de vehículos quemados se hicieron más y más frecuentes. La respuesta sencilla sería decir que los brotes de violencia y descontento son provocados por agitadores o por jóvenes con graves problemas psicológicos. La respuesta larga y compleja, la verdadera respuesta que debe articularse a través de la participación de la sociedad en su propia conformación, sólo vendrá del análisis de la situación sociopolítica de cada caso teniendo en cuenta el contexto global en que se han generado. La respuesta vendrá cuando se atiendan los urgentes problemas de educación y empleo para la población más joven, de manera integral, y no con placebos como el de la empresa de telemarketing que mediante el modelo de outsourcing ofrece cubículos donde las mejores mentes de mi generación arreglan desperfectos técnicos de las señales de cable de otros países. Es en este punto que la acción de la Acampada Revolución cobra fuerza: su situación dentro de la gramática del espacio urbano los coloca como una partícula mediadora entre la memoria simbólica (representada por el monumento, donde esta noche dormirán, como ayer y antes de ayer, decenas de personas), y los poderes del Estado y la economía de mercado. El neoliberalismo ya no es sólo un término en boca de los críticos especializados de los sistemas económicos: entender su funcionamiento y la incidencia de las prácticas económicas de la población general en el sustento de una macroestructura económica con alcances globales, se vuelven cada vez más necesarios. Plantarse en el eje tanto referencial como simbólico donde las fuerzas del neoliberalismo se articulan es el sentido de la protesta, a mi parecer, de la Acampada Revolución. Plantarse para no olvidar que lo que necesitamos es la respuesta larga, la que el Estado en sus términos actuales no ha podido proveer. Plantarse para servir como un separador incómodo en un libro de Historia que ya nadie abre: quedarse ahí para recordarnos que hay pendientes inaplazables. Plantarse para contrastar el tiempo de la hiperaceleración de los mercados y el consumo con una vuelta a las formas más básicas de organización, el grado cero de la comunidad en el centro de la hipercomunidad alienada.

Quedan muchos otros cuestionamientos en el aire. A últimas fechas, sobre todo, la creciente percepción de que YoSoy132 está pretendiendo promoverse como el único agenciador legitimado de la protesta pública, "voceros oficiales de la indignación" y similares. Al menos desde lo que yo he podido ver, desde una órbita cercana a ellos, me parecen de lo más abiertos a recibir propuestas de organizaciones, grupos o simpatizantes casuales con causas comunes en cuanto a ejes de acción política, económica, de comunicación, de cultura e incluso del uso consciente de los recursos ambientales, elemento que enfatizo al ver que en el medio político mexicano el "Partido Verde" genera, por ejemplo, tanta basura (material y mediática) como cualquier otro partido político. Es por eso que digo que la Acampada funcionará (en un escenario optimista) como un nodo que logre poner en contacto a distintos agentes de cambio y actores de la sociedad en torno a una nueva forma de relacionarse con la vida pública. Si la Acampada (como centro visible del movimiento) y el movimiento en sí logran resolver sus problemas internos de organización y comunicación, de los cuáles son más que conscientes, están llamados a cultivar el capital político que les dio la coyuntura electoral: el de servir como un un interlocutor privilegiado entre los actores políticos y la sociedad civil; el de constituirse como un órgano de vigilancia permanente de los procesos de la administración del Estado, y de conformar un contrapeso visible --que no necesariamente unívoco-- de lo que se perfila como una virtual e imparable vuelta del partido único al poder, el PRI. Es casi seguro que el PRI vuelva, pero se encontrará con una sociedad sumamente distinta a la que existía en el 2000, cuando desalojó por primera vez en su historia el palacio de gobierno. Una sociedad consciente de sí misma, una sociedad que poco a poco va perdiendo el miedo al cambio.

miércoles, 14 de marzo de 2012

El escritor es Nadie: 62 provocaciones sobre la escritura en redes sociales (en 140 caracteres o menos)

[Esta pretende ser la primera conferencia tuiteraria del mundo mundial. Fue dictada a un auditorio de estudiantes durante el XI Encuentro Nacional de Escritores de Tierra Adentro, en la ciudad de Puebla. Se supone que en algún lado se publicaría. Y pues eso.]

Utilizando como punto de partida la estructura de un TimeLine de Twitter (una sucesión de entradas que se actualizan en tiempo real), traté de reproducir la sensación de interés y dispersión que por igual despierta la experiencia de lectura en esta red social. Este formato pretende ser congruente con la estrategia que Twitter presenta como interfaz, tanto de lectura como de escritura. Como suele ocurrir con autores como Tólstoi, Dante, Homero o Cervantes, es más lo que se dice acerca de ellos que lo que se les lee efectivamente; Twitter y otras redes sociales, así como otras tantas interfaces de edición de la personalidad en el universo 2.0 (provocación que espero desarrollar en un futuro próximo), no están ni más ni menos inclinadas a favorecer la creación artística que los medios tradicionales de producción: en tanto tecnología, es decir, en tanto herramienta, todo depende del usuario, del uso. Claro, hay matices, condicionantes, prácticas que necesitan revisarse detenidamente y conforme a casos: hablar de Twitter en general es igual de torpe y parco que hablar de literatura rusa en general. Los puntos que expongo a continuación no son ni mucho menos extensivos, pero pretenden trazar un mapa de coordenadas rizomáticas en torno a la lectura en medios digitales y a la escritura misma que es, en la tablilla sumeria o en la hipermoderna tablilla iPad, siempre su propio basamento, su propio pastiche. Todos los puntos siguientes no están ordenados por ninguna jerarquía, y están conformados en 140 caracteres o menos, por si el (improbable) lector se lo preguntaba.




  1. El libro es otro modo de decir "interfaz". Un libro es un medio interactivo.
  2. La virtualidad del libro, impreso o digital, no está definida por la interfaz.
  3. Un libro impreso, en una biblioteca, es tan virtual y lejano como 20GB de e-books sin leer. 
  4. Temor de que la memoria se pierda en formato electrónico. Rebate: la cultura sobrevivió a pesar del fuego de la biblioteca de Alejandría.
  5. Frente a la absurda pugna que opone medios impresos a digitales como prácticas escriturales contradictorias, apostar por la escritura.
  6. No romper lanzas por el libro impreso ni por el e-book, pero romper todas las necesarias por la escritura.
  7. Escribir en tanto mecanismo performático es elegir una palabra en vez de otra, así como su orden, para promover un sentido posible.
  8. La escritura siempre es virtual, siempre está por ser.
  9. Actualizar: llevar al acto; lo virtual de la escritura implica una elección, un acto que no se consuma, que según Valéry sólo se interrumpe.
  10. Editorializar: elegir.
  11. Twitter implica una función editorial: la creación de una antología o libro vivo, en constante alimentación y modificación.
  12. Más que de escritura, sospecho que el meollo de Twitter es la edición.
  13. Un timeline es un contexto de sentido. Es donde puede ocurrir la escritura colaborativa, los cadáveres exquisitos, los juegos de palabras.
  14. Twitter es al siglo xxi lo que los salones literarios eran al siglo xvii.
  15. Twitter tiene el mayor índice de palindromistas en cualquier red social. [Información no verificada, ni siquiera por wikipedia.]
  16. Twitter como película de contraste que revela al redactor de guarradas, al aforista dormido, al pedante moralino, al pedante a secas.
  17. Merecer “el alto honor de la tipografía” que decía Borges, es una actitud. Publicar en Twitter o hacer libros no hace de nadie un escritor.
  18. Las tecnologías de la información suprimieron (¿fusionaron?) la escritura de la edición: escribir en Twitter es publicar.
  19. Leídos de manera aislada, muchos tuits no tienen sentido: su sentido se conformó por el contexto de un momento.
  20. Perdido el instante, el tuit se perdió. Es cierto, el instante los ha vencido. Pero ha sido un gran instante.
  21. Toda escritura es una posición política. Escribir en Twitter es, entre otras cosas, apostar por una política de la desaparición.
  22. Acaso desaparecer no es sino apostar, en lugar de por la trascendencia, por una más modesta vigencia.
  23. ¿Diferencia del escritor impreso contra el escritor mínimo? Proyecto: espectros temporales, públicos diferentes, carácter (nomádico o no).
  24. Todo acto de lenguaje implica un grado de ficcionalidad. El lenguaje es ficción. Toda palabra comenzó como metáfora, como poema.
  25. Facebook implica una editorialización de la vida privada: seleccionar las partes de nuestra narrativa personal que hacemos públicas.
  26. Oprimir “enviar” ya es publicar un contenido. Con menor o menor fortuna, escribir en Twitter es publicar en Twitter.
  27. Escritores secretos: Fernando Pessoa, Robert Walser, Emily Dickinson, Georg Christoph Lichtenberg.
  28. Asumir que el lector siempre sabe más que el escritor (Borges). Apostar por un tipo de escritura que construya y merezca un mejor lector.
  29. La escritura no es inocente: un evento en Twitter, según la nueva ley promovida por el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, vale por su lejanía con la ficción.
  30. Un Estado que penaliza la libertad de expresión ha perdido la capacidad de proyectarse en el futuro. Mata utopía.
  31. En tiempos de fascismo político, el primer enemigo es la ficción, pues la verdad es cuestión de Estado (¿de Facebook?).
  32. Twitter no es fragmento: un tuit es su ámbito de significación entero.
  33. Twitter es fragmento: piezas de un discurso para armar.
  34. Un escritor “tradicional” con Twitter, no es un escritor de Twitter necesariamente. Suelen, de hecho, ser los más aburridos de leer.
  35. Autopromoción: pena ajena de ser agente de uno mismo en lugar de ser agente de la escritura.
  36. En términos comerciales, el tuit puede ser la muestra gratis para llegar al lector.
  37. La definición de un género literario condiciona y no condiciona la producción y la recepción de una obra.
  38. Obras interesantes, las que problematizan sus condiciones de producción, sus formatos: las que son conscientes de sí mismas.
  39. El tuit es consciente de que un tuit es un tuit es un tuit es un tuit.
  40. A un escritor “tradicional” se le convoca para aparecer en su papel de escritor. Sartre y Zaid están de acuerdo en este punto.
  41. La presencia del escritor es una representación de sí mismo. Un avatar.
  42. El escritor que yo veo, y no sólo en Twitter, sino a secas, es el que desaparece para dejar en su lugar vacío la escritura.
  43. El escritor, si es tal, es Nadie.
  44. Twitter no amenaza las prácticas escriturales ni sociales de la ciudad letrada.
  45. Twitter reproduce los mecanismos de reconocimiento y exclusividad de la ciudad letrada.
  46. Para decirlo pronto, Twitter reproduce las mejores y peores prácticas de la ciudad letrada.
  47. La condición de la literatura, según Terry Eagleton, es el contexto de significación con que el lector recibe una práctica de escritura.
  48. De otro modo: si alguien lee literariamente un texto, es literatura, aunque se oiga un rechinar de dientes al fondo de la sala.
  49. Una cuenta de Twitter existe a través de una línea editorial reconocible, por la cuál otras cuentas la “siguen”, la leen.
  50. No se siguen 100 cuentas, nos suscribimos a 100 líneas editoriales.
  51. Segmentación: es claro que de los millones de cuentas existentes no todas tienen intenciones literarias o culturales.
  52. Según mi modesto cálculo, en español no son más de 1000 o 1500 las que producen contenido original. 
  53. Un retuit pertinente es contenido original.
  54. Yo sigo (leo) a 160 que me parecen, a veces, demasiadas.
  55. La imbricada cortesía del follow y unfollow sólo se conoce estando en Twitter. Estas pueden condicionar prácticas de escritura y lectura.
  56. Twitter: performance de la escritura, abolición de la brecha entre escritura y publicación.
  57. Temor a la masificación de la intimidad. Rebate: importancia desmedida de lo propio. Tus 70 contactos de FB no son propiamente una masa.
  58. Temor a la masificación: tus 5,000 seguidores de Twitter sí conforman una masa, pero tú alimentas su curiosidad, su asombro o su morbo.
  59. Como los lectores de siempre han sabido, todos tenemos derecho a la curiosidad, al asombro y al morbo.
  60. La escritura no necesita consenso ni legitimidad para operar. Una obra problemática es más interesante que la que no duda de sus supuestos.
  61. El procedimiento obedece a la intención de la obra.
  62. Una lanza rota: escribir en Twitter es hacer desaparecer al escritor para que la escritura aparezca. Y luego, naturalmente, se disuelva.
La escritura invisible también tiene lugar.

jueves, 7 de abril de 2011

Cuaderno de imágenes: Taxco

 a Roberto Cruz Arzabal (@cruzarzabal)

Los días 1 y 2 de abril estuve en la ciudad de Taxco, Guerrero, como parte de una delegación eslamera integrada por Diosa Loca & Bestia, Rojo Córdova y Erik Fiesco, convocados por el poeta (ahora amigo) Roberto Cruz Arzabal. Una crónica sería o bien agotadora (la de Tijuana se me quedó a la mitad, por eso volveré este año, para tener algo bueno que contar otra vez) o bien extremadamente aburrida; por eso recopilo a manera de fotografías-escritas las imágenes que me traje en el oído -leyó usted bien. Esta "crónica" nació en Twitter; me parece relevante porque al escribir una serie de tuits respecto de algo he sentido una especie si no de premura, sí de otra velocidad, una que tiene que ver más con el habla que con la escritura. Materia de otra cosa. La de esta cosa, por lo pronto, son ojos.
  1. Un guayabo, árbol sin piel, tambaleándose inmóvil frente a un viento que no era viento, en el CEPE.
  2. Un camino de hormigas que sale de la pequeña biblioteca del CEPE (robo hormiga: vaciaban, pensé, las letras de un libro.)
  3. El auditorio y su acústica de molino. En lugar de piedra de moler, palabreros remolones.
  4. Púberes risillas frente a la revelación de que las groserías y las partes del cuerpo también son palabras; es decir, armas.
  5. La persistencia de Sylvia Plath: "I am vertical/ But I would rather be horizontal/ I am not a tree with my root in the soil".
    1. Lo que, en el contexto taxqueño, provoca la deconstrucción "plathería".
  6. El momento en que Roberto, Rosario y yo notamos que teníamos queridos conocidos comúnes, entre ellos, Ovidio.
  7. La alberca evasiva. Escuchar sobre el aire húmedo de la madrugada una canción de Metallica que hace mucho quise.
  8. Desaparición voluntaria y comprobación de que hay por lo menos dos modos correctos de perderse en una ciudad desconocida.
  9. Escaleras casi verticales (que hubiera preferido horizontales); un viejo -pensando que soy turista- me dice "peligro, no."
  10. Comprobación de la catedral como centro; comprobación de perspectivas (verticales desde la horizontalidad).
  11. Encontrar dos puntos desde los que toda la cañada es visible. No los revelaré por miedo a que emplacen vigilancia militar ahí.
  12. Una jaula de hierro colgando frente a una pared blanca. El perico ausente. Café y charla con Roberto.
  13. Charla tecnochamánica con @ y cacahuates.
  14. Los quince de las adolescentas que se me acercaron después de la lectura. Me vi en la cárcel. Cortesía distante.
  15. Descubrimiento de "La raie" de Paul Chardin, en el iPhone de Roberto: Balzac y Didi-Huberman en la cena.
  16. Desaparición involuntaria. Sensación de extranjería. La vista de un callejón que me recordó a Jerusalén, donde nunca he estado.
  17. A respecto de una película que veíamos, que Fiesco recordara el final de un texto mío: "Quisiera ser feroz como un zapato."
  18. Convocar a un brindis porque qué con la gente del otro lado de la calle: tres terrazas gritando, efímero grito de guerra.
  19. Lesbia e Ipsitila dándose valor. Hacer ruido para que me notaran. Sabiendo que estaba, que se perdieran el pudor. Que sonrieran.
    1. Tengo que hacer ruido a veces o la gente no nota que estoy. El silencio, al nivel que yo lo ejerzo, implica responsabilidad moral.
  20. La peor versión de Hotel California ever en el único bar abierto.
  21. Tres pochos en una troca deteniéndose sospechosamente a mi lado. Uno me saluda; pregunta "por los otros poetas" (sic.)
  22. Tercera desaparición matutina. Negociación con un viejo: quiero comprarle 1/3 de medida de nanches por el precio de la medida completa.
    1. La medida estándar de muchas frutillas es una lata de sardina a rebosar. Era demasiado.
  23. Resabio del sabor de los jumiles con salsa de la noche anterior. Insectos-especia.
  24. Interior de Santa Prisca. Inicio de la misa y coro. "No existe lo sagrado per se; todo lo sagrado lo es para alguien", pienso. Copal.


CODA: Llegada a la Biblioteca Central de CU (de catedral a catedral, pensé). Llamada de @ y tarde de cervezas.

viernes, 9 de abril de 2010

Invitación: lecturas de abril

April is the cruelest month. 
T.S. Eliot
1. Lectura dentro de la 1era Feria del Libro de Azcapotzalco. Alternando con el master Guillermo Vega Zaragoza (en cuyo blog pueden consultar el programa completo de la feria), mañana

Sábado 10 de abril, 17:00 hrs. en
EL BREVE ESPACIO. Kiosco de la Videoteca “Manuel Álvarez Bravo”
Dos generaciones: Guillermo Vega (poesía), Javier Raya (perfopoesía)
[whatever than means]

Cómo llegar: Explanada delegacional de Azcapotzalco, calle 22 de febrero esq. con Jerusalem. Metro Camarones (línea naranja) y caminar tres cuadras o tomar un pesero que diga "UAM Azcapotzalco". La carpa está situada frente al asta bandera y dice en letras grandotas "El breve espacio", or so I was told...



2. Lectura dentro del programa "Marabunta de poetas" en ATRIO-Espacio Cultural. Este terrorista cultural por mérito propio, don Cristian Picón, ha organizado una cosa interesante. A los distintos espacios que conforman el ATRIO ha propuesto diferentes modos de interpretar poesía en un sentido performático. Así, la modalidad "Performance" se lleva a cabo al fondo de la taberna; "Errante o de balcón" (¿balconeo?) desde el primer piso leyendo hacia la calle; y de "Recinto" en la mesita familiar que a mí me aterra tanto, la forma de lectura más íntima.

Estaré participando en

Performance: Lunes 26 de abril, 19:00 hrs.
y
Recinto: Viernes 30 de abril, 19:00 hrs.

Cómo llegar: El ATRIO está en Orizaba 127 Col. Roma. El metrobús más cercano es Álvaro Obregón. De la av. Álvaro Obregón rumbo a Cuauhtémoc, a mano derecha en Orizaba y es cuadra y media.



domingo, 14 de marzo de 2010

Del amor como histeria colectiva

La expresión de un sentimiento siempre es absurda.
Paul Valéry

, Ya decía en alguna ocasión la señora Teste, que a su singular marido le parecía el amor una zona de excepción entre dos personas donde estaban autorizadas para comportarse como tontos. Eso nos deja un par de consecuencias: o el amor te vuelve tonto o, más brutal, uno es tonto en el fondo pero se esfuerza por superarlo --estado primitivo tal vez--, y lo que el amor hace es venir a dar al traste con todo el esfuerzo civilizatorio y volver al ser (al Ser con mayúscula), otrora robusto y chapeado, gelatina, un cuerpo sin esqueleto de voluntad negociable, perpleja y profundamente hedonista; en suma, el amor lo volvería a uno o idiota o suicida intelectual.
, La expresión de los sentimientos amorosos al estar apoyada en la profunda intimidad de dos personas, anula por esa misma expresión la individualidad de éstas, transformándolas en seres bícefalos y grotescos. Hay algo monstruoso en la situación de dos personas que no pueden discutir; perturbador, dos personas que se dan la razón sin reparos.

, La institución secreta pero celebrada del amor cortés, como todos saben, dio la pauta, el código, del amor como lo conocemos. Este juego ridículo del cortejo donde ambos saben que no pueden transigir demasiado pronto, so pena de hacerse poco interesantes al otro --vaya sustituto de plumas de colores, de penachos enardecidos--, pero sabiendo que la prenda debe soltarse lentamente, sin embargo, para mantener el interés del otro. El amor podría pensarse como un asunto de economía del interés. Es el reproche de Marcela ("la Bella") en El Quijote: ¿por qué si éste hombre que decía amarme se suicidó al no obtener mis favores, me llaman homicida? Nunca le di esperanza ni le hice promesas...

El amor es asumir una derrota futura como presente.

, Sobre la transitividad del verbo amar: es falso que amar necesite un objeto en qué realizar su acción. Es decir, amar no es el efecto que algo despierta en nosotros, sino algo que surge de nosotros. El amor no es una reacción inevitable (intentaré explicar esto más adelante). No creo que el amor "entre" por los ojos, por ejemplo (dejo para ustedes la evaluación de otros perímetros). El deseo, la calentura, por supuesto que es asunto sensorial. Uno puede, como los medievales, quedar "prendado" en la vista del ser deseado --que no amado. Es una ligereza decir que uno ama a otro irremediablemente: el amar es un monólogo, no requiere réplica ni participación exterior; es un acto solitario. Porque el amor no es la consecuencia inevitable del trato carnal o social con otras personas; no es un estado que se alcanza por sumatoria de experiencias compartidas. Amar es un acto de profundo egoísmo a través del cuál significamos nuestra existencia; el otro solamente es un pretexto, o por así decirlo, un significante. La lexicología no nos dejará mentir: you are my significant other.

, Esto no implica necesariamente entender el egoísmo del amor como una perversión o sustitución de una improbable pureza en la relación entre dos seres humanos. El egoísmo del amor implica una proyección del ego en el otro: es a través de ti que puedo conocerme y realizarme. Esto no me parece menor. Toda la mística trágica, romántica, absurda de la "inspiración" como movilización hacia el arte va en ese sentido; no es que tú me "inspires", es decir, que soples un aire divino que me posibilita crear gracias a tu intervención, sino que es debido a tu -de otro modo, mera- existencia que puedo explorar mis propias posibilidades. En este sentido, no lo que se entiende vulgarmente, románticamente como "inspiración" es el motor del sujeto hacia el arte, como si se tratara de un ente de otro modo pasivo, sino que "inspiración" significaría, ilustrado en términos espaciales, un dónde. Y más aún, un desde dónde a través del cuál un sujeto (amoroso) moviliza hacia sí mismo una potencia de otro modo anodina, parcial, inoperante.

Podemos notar esto en la terminología de los amantes para referirse entre ellos: desde el, casi semánticamente vacío excepto en las primeras locuciones, mi amor, hasta el empachado, ontológicamente reductivo cosa, el metafísico e idealizado mi cielo o diosa, el paternalista hija o niña (o sus complementos maternales, que implican no menores dependencias), los de referencia física como gorda o flaca, son posicionamientos subjetivos que asume el amante, los cuales dicen descriptivamente poco del sentimiento que siente -genuinamente, puede ser- hacia el otro, pero que dicen mucho más acerca de su propio posicionamiento ante ese sentimiento (que no hacia esa persona, objeto del sentimiento). Tomemos como ejemplo gorda: se ama lo que es bello y por ende, bueno, dice Platón. En nuestra sociedad la obesidad está estigmatizada como paradigma contrario a la belleza ideal, es decir, al modelo anglosajón: delgada, rubia y de preferencia voluptuosa, atributos que tienen implicaciones colonialistas evidentes. Al llamarte gorda, estoy diciéndote que sé que no eres el ideal de belleza -es decir, de bondad- que sería por definición "amable", sujeto de ser amado, susceptible de despertar amor; y mi gran amor por ti se manifiesta en el hecho de que a pesar de que eres una gorda que nadie podría ni debería amar, yo te amo; ergo, soy magnánimo y debes amarme también.

Lo que digo de ti, mi modo particular de amarte, es el lugar desde dónde te veo; por lo tanto, desde donde me veo para amarte.

, El amor es también el fantasma de la completud. La metáfora de la media naranja, del alma gemela, del andrógino primario dividido in illo tempore es otro aspecto del análisis del amor como mecanismo de significación. En el amor como en la democracia, la trampa del número: suponer que mucho es igual a mejor. El otro parecería completarme, complementarme. "Me llenas", se oye decir, como si lo que hubiera de humano antes del amor fuera un hueco fundamental (sin albúr, cerdos), una falta, un desgarre, una carencia que sólo el amor pudiera compensar. ¿Qué o de qué está compuesto ese hueco existencial? Podríamos hablar de angustia, de devenir, de no-ser, de Nada; para lo que me interesa, todo este vacío brumoso que se es -que se supone ser- sería una estructura igualmente vacía, cuyos contornos apenas diferenciados adquieren sentido, margen, continuidad cuando se ama. Ponemos al otro en el lugar de la carencia, enjaretándole como santo de iglesia de pueblo el ex-voto, el milagrito, es decir, la responsabilidad de la completud del ser; de la felicidad. Luego, si soy infeliz es porque no me sabes llenar; mi infelicidad es culpa tuya, velo sabiendo...

Esta continuidad, esta aparente armonía del ser sobre sí mismo cuando el amor hace evidencia de su artificialidad al mostrarse fácilmente sustituible. Ahí está el vox populi del ardido: "un clavo saca otro clavo", argumento a favor de la transitoriedad de cualquier relación amorosa. Entonces la regulación, la significación de nuestra, así llamada, "existencia vacía" es posible sólo en tanto el otro asuma la completa responsabilidad de nuestra vida emocional. Por eso la ruptura amorosa implica una "separación", una "destrucción": el ser queda dividido, es decir, con un significado sin significante, con una papilla metafísica, con una ruina.

, Amar implicaría aceptar, pues, el peligro de este absurdo lógico como condición de posibilidad. Absurdo porque puede caerse fácilmente en la fanatización del otro, en la idealización de su función, en la economía del interés, en las expectativas inalcanzables... Absurdo el "te amo" como f(r)ase de desarrollo de la relación donde "ya se dicen que se aman", como si se hubiera alcanzado un nuevo nivel de conciencia o un premio de lotería; "te amo", escupido sobre el otro como un ancla, como un marcaje territorial sobre el otro para hacerle saber su responsabilidad irrenunciable respecto a su importancia capital en nuestra economía emocional. Vaya, como si se le hiciera un favor al otro al comunicarle esta profunda, profundísima verdad, de índole, ay, estrictamente individual e intransferible.

, Hasta el señor Teste amaba. 

El amor es complejo, variable en objeto e intensidad, en modo, tiempo y espacio; curioso: el amor parece funcionar como un adverbio. Haciendo una grosera transpolación, el ser amado no sería el verbo de la estructura de significación de nuestra vida, i.e. no lo que nos mueve. Sería más sano pensar que el amor es el gran modificador, el gran complemento circunstancial, i.e. el modificador, el agente de precisión. Salvo la pedestre metáfora, me parece que amor=adverbio funciona para ilustrar un modelo del amor donde el énfasis estaría puesto en el sujeto y no en la relación de sujetos. La paradoja del amor es que hay que aceptar que lo vuelvan a uno loco con expectativas, neurosis, celos y toda la estúpida teatralización de los amantes, en público o en privado, que no acrecientan la libertad de los sujetos implicados en la noción "pareja", sino la dependencia castrante de uno sobre (contra) el otro. El amor actual es una forma de colonización emocional.

¿Por qué el amor debería acrecentar la libertad individual? Porque el vasallaje moderno implica hacer funciones de asistente, chofer, cocinero, acompañante de eventos sociales, guardaespaldas, terapeuta (chale con el balconazo) et caetera, para que el otro se sienta amado; luego, el amor tiene que ser algo MUCHO más interesante que eso. O no: tal vez el amor sea precisamente todas esas cosas, pero asumiendo por principio que esa esclavitud no nos es impuesta, que nuestra vida realmente es otra cosa, pero que tomamos gracilmente ése papel. Pienso en Emile Teste y en la novia británica de Jimmy Hendrix, pero no me gusta la perspectiva para nada. Por libertad individual entiendo un pleonasmo: responsabilidad intransferible; yo que no puede evitar participar en su autodeterminación, en el proyecto de su devenir (soy conciente de que dejo ceteris paribus la relación histórico-dialéctica de la cuestión). El amor sería factor de esa autodeterminación, de esa responsabilidad sobre la exploración del yo, no su componente fundamental.


, El peligro del amor es la nota roja: la frustración del otro puede parecer divertida, pero es alarmante: alguien enamorado y armado es impredecible. Ahí están los machos y sus idiotas novias/esposas matando o dejándose matar. El amor mata, o por lo menos vuelve loco, genera cuentas de psicoanalista y en suma parece muy poco deseable. Pero no podemos evitar el deseo sexual como no podemos evitar cualquier otra determinación biológica. Una salida es la respuesta cínica (uso el término sin sarcasmo): sexo deportivo. Es divertido y en la economía libidinal, equivalente a ir a un restaurante cuando el sujeto no necesita reafirmación afectiva, sino simple desahogo carnal. Freud y Lacan estuvieron aterrados de la sexualidad femenina; pero sea como sea que funciona, contrario al barbarismo burgués de que los hombres son prácticos y las mujeres sentimentales (¿Marte, Venus?) las mujeres parecen ser capaces de diferenciar mucho mejor entre relación sexual casual con fines de desahogo (sexo deportivo) y construcción de un proyecto conjunto, una relación de pareja. Parece atisbarse incluso un paradigma nuevo donde la construcción de la relación de pareja no implicaría sexo monogámico exclusivo, al reconocer que hay zonas del deseo sexual que no pueden ser satisfechas  ni exploradas enteramente a través del intercambio con una sola pareja sexual. El amor cortés diferenciaba nítidamente el proyecto de pareja con fines políticos, del intercambio sexual como pasatiempo o recreación --si bien recreación propia de clase dentro de un marco altamente codificado. Creo mucho más narcisista el secuestro emocional de una persona para que se encargue de mi economía emocional que el asumir mis propios deseos como punto de partida y hacerme responsable de ellos --al final amar sería una forma de conocimiento. No pretendo que sea evidente, pero hay que dejarlo para después.

No estamos para reivindicar nada ni para sugerir recetas. Si me apuran, este post que está disponible públicamente en internet es realmente una meditación privada y mi versión de una declaración amorosa. He intentado ser más o menos objetivo en los anteriores planteamientos,  aunque sé que he hecho un licuado terminológico bastante brutal. Las conclusiones siguientes asumen que  la teoría acusa un alto grado de subjetividad; esto no es justificación de irresponsabilidad, sino de una visión de la teoría como abstracción de la experiencia personal. Siempre es más interesante plantear un problema que agotarlo; yo lo dejo en un nivel de creencia en las siguientes conclusiones --por tanto los invito a no leerlas. 

Conclusiones

Pasado el disclaimer, terminar con la perspectiva del amor como colonización del otro (¿"mi nueva conquista"?, ¿les suena?) implica asumir la responsabilidad personal sobre la noción de felicidad o realización que funcione para nosotros, en lugar de endilgarla al otro; implica conquistarse continuamente: no domarse, conocerse. Mis vicios son para mí tan importantes como mis dudosas virtudes, y mucho más ciertos, por ejemplo. Puedo conocer a la mujer más maravillosa del mundo, y podría enamorarme de ella mientras no se meta con mis vicios. ¿Por qué? Porque en ese modelo del amor como significación donde el otro tomaría un lugar adverbial, de precisión, entiendo que amar a alguien no es modificarlo para que se parezca más a mí, para que pueda yo tener un molde perfecto en el cuál reafirmar mi ciclo narcisista. Entiendo el amor como un espejo que no me devuelve mi imagen distorsionada, es decir, como quisiera idealmente verla: el otro no me devuelve nítidamente mi imagen, no tendría por qué, pero me permite conocerme, conociendo a mi vez, al otro. Entiendo el amor como un asunto individual e intransferible: lo que ocurre en mí con respecto a mí mismo cuando estoy con ella.

Participar al otro de nuestros sentimientos y esperar reconocimiento o, ay, correspondencia es el modelo más idiota y narcisista del amor. Dice Lacan: senti/miento. Cuando digo algo estoy sintiendo otra cosa, porque la glosa de mi sentimiento está siempre sujeta a la imprecisión. Con todo, creo que puede existir el amor como relación intensa y constructiva entre dos personas que discuten. Esto es fundamental. Limitarse a reflejar o hacer eco del otro es además de aburrido, deprimente. Yo estoy por una forma de amor como soledad compartida. No ser a partir del otro, sino ser con el otro, donde tu desarrollo favorece el mío, pero no lo condiciona.

Espero que la extensión de este post así como sus medianas metáforas lo hagan ilegible y poco interesante. Es mi manera de decirte que te extrañé mucho hoy. Intenté describir lo que haces que mi ser haga en mí, y agradecer por ello. Si hay algo como el amor y ese algo es posible, debe parecerse al agradecimiento, no a la deuda, ni a la culpa: a la hospitalidad. Alí Chumacero miente o por lo menos es inexacto: antes del mundo no éramos tú y yo, pero qué bueno que seamos un asunto híbrido y complicado, un extraño tú y yo y no un vulgar nosotros, genérico-intercambiable.

Pero corrígeme si me equivoco.

sábado, 6 de febrero de 2010

Poesía y movimiento, invitación

Siendo virtualmente imposible conseguir las direcciones electrónicas de cada persona a la que podría interesar este evento, y creyendo poco en el mecanismo terrorista del spam (que más que interesar por algo, relaciona ese algo con un acoso en la privacidad que supone el anonimato) posteo la invitación que mandé a los cuates acá. Así, si se dan por enterados y asisten, será por razones más sanas que una ofensa spammer: interés cultural, ocio, simple morbo --maravilloso el morbo. Dense pues por invitados los cuates que todavía no lo son, como si lo fueran.




Estimados/as:

Escribo para invitarlos a "Poesía y movimiento", ciclo de lecturas de 80 poetas en andenes, transbordes y en fin, en la zona invisible, subterránea y acaso la más poblada de la ciudad, las estaciones del metro.
Mi participación será en:

  • Metro Copilco: miércoles 10 de febrero, 2:00 pm
; y
  • Metro Bellas Artes: lunes 15 de febrero, 5:30 pm
En este grupo de jéisbuk aparecen todas las fechas, estaciones e implicados.

Abrazos.


martes, 15 de diciembre de 2009

GRAN SLAM DE POESÍA 2009

Encuentro de los Ganadores del Año
con:
Host - Abrax
Jueves 17 de Diciembre - 7pm
Central del Pueblo
República de Nicaragua 15 entre
Rep. de Brasil y Rep. de Argentina
Colonia Centro
Metro Lagunilla o Metro Zócalo
¿QUE ES UN SLAM DE POESÍA?
Es una competencia poética en la cual l@s poetas realizan sus obras y estas son juzgados por jueces seleccionados del público. Pone un énfasis dual en la escritura y el performance, animando a l@s poetas a enfocarse en lo que están diciendo y como lo están diciendo.
LAS REGLAS:
1. 3 rondas
2. 3 min. máximo por poema
3. Cada poema debe ser de creación propia
4. No se puede utilizar apoyos, disfraces, o instrumentos musicales con excepción del cuerpo
Informes:

La Posada Maldita, sáb. 19 de diciembre 09

Posada: (Del part. de posar).

1. f. Lugar donde por precio se hospedan o albergan personas, en especial arrieros, viajantes, campesinos, etc.

2. f. Casa propia de cada uno donde habita.

3. f. casa de huéspedes.

4. f. Lugar donde acampa la tropa. (DRAE, 23 Ed.)

y entre otros, un mexicanismo que refiere a la celebración católica donde se representa a la Virgen María y San José pidiendo posada para el nacimiento de Jesús, días antes de Navidad. Lo anterior, se entiende, explicación pertinente para los lectores de Taiwán o la Polinesia que pudieran no haber entendido el chiste de La Posada Maldita, curiosa reinterpretación de esta tradición mexicana (¿mexicana? ¿Hay posadas en otros países?) en contexto cantinoso-artístico.
Nutrido contingente artístico de varia procedencia se dará cita el próximo
Sábado 19 de diciembre,
a eso de las 7 y media u 8
en el
Salón Calavera
Tacuba 64, col. Centro
(Metro Allende)
México D.F., México, La Tierra, Vía Láctea
donde amenaza la presencia de piñatas, dj's "balcanicosos" (sic., y me muero de curiosidad), además de spokenworderos, pagers, raperos y no sé quién más. Usted, improbable lector, que compartirá con nosotros la fée vert, por supuesto, el invitado más extravagante de todos.
(Invita Colectivo Sinkabeza)

jueves, 22 de octubre de 2009

Invitación próximas lecturas

Estimad@s:
Acá las fechas, lugares y procederes de las próximas lecturas en que participaré. Ojalá puedan acompañarnos.
Abrazos.
Adversario en el cuadrilátero- Octavos de final
Cuándo: sábado 24 de oct., 14 hrs.
Dónde: Plaza del Aguilita, afuera de casa Talavera (Rep. del Salvador esq. Talavera, col. Centro) 
Cómo: metro Merced o Pino Suárez.
Comentarios: segunda fase slamera, con transmisión en vivo por internet a través de http://es.justin.tv/kobraconk
web: http://torneodepoesia2009.blogspot.com
2a Sesión Roja- Festival Internacional Chilango Andaluz 2009
Cuándo: lunes 26 de oct., 20 hrs.
Dónde: Bar Akelarre (Regina 49, col. Centro) 
Cómo: Metro Isabel la Católica.
Comentarios: más tiempo en el escenario. Grandes amigos en escena. Imperdible.
web: http://www.facebook.com/event.php?eid=189768087587&index=1
Slam poetry de exhibición- Clausura del Festival Chilango Andaluz 09
Cuándo: sábado 31 de oct., 19:30 hrs.
Dónde: Bar 246 (Querétaro 246, casi esq. Insurgentes, col. Roma)
Cómo: Metrobús Sonora.
Comentarios: estoy aterrado por el cartel. Positivamente, se entiende. Mucho nivel en escena. Ah, y la sorpresa es que Fadanelli será parte del jurado. Transmisión en vivo por Radio Zapote. 
web: http://www.facebook.com/event.php?eid=151650254838&index=1
Ojalá puedan asistir, se agradece la difusión. 

viernes, 9 de octubre de 2009

Rojo sesiones en el Festival Internacional Chilango Andaluz 09

La bonita invitación a las fechas organizadas por el Rojazzo en el Festival Chilango Andaluz. Para que los 4 lectores y los paseantes anónimos se vayan dando por enterados y agenden para estas sendas lides. Acá el programa (con la mano Roja haciendo oportunas aclaraciones): 23 octubre 8pm Bar 246// Querétaro 246// metrobús Sonora Fernando Villa (impro poética) Dr. Destino (cacofonía ultraterrena) Eduardo Ribé (el mero mero poder norteño ajúa!) Yaxkin Melchy (Premio Nal. Poesía Elias Nandino 09) Arturo Sodoma (You Love Sodomy...no te hagas) Mc León (Grrrrrrr) Ximbo J. bAT. jACOB (xIMBO ESTA EN LA CAASSAAA!!) 26 octubre 8pm Restaurante Bar Akelarre// Regina 49//Metro Isabel la Católica Ulises López, Mc Sad C (Colektivo Zona Norte está presente!!) Javier Raya (cuando la rabia y los lentes gruesos alcanzan el ekilibrio) Homodom Hip Hop (virtuoso mc de la línea b del metro) Andrés Cisneros (ínclito poeta obscuro de Indios Verdes) Tonatihu Mercado (el poeta enmascarado!!) Daniel Tercer Mundo Valdéz Puertos (el doble de billy idol es poderoso poeta que todavía no se lo cree) Mónica González (una de las chicas superpoderosoas de las fechas rojas!!) 28 octubre 8pm Restaurante Bar Akelarre// Regina 49//Metro Isabel la Católica EWOR (EL MOZART DA vINCI DE LA ESCENA HIP HOPERA chilanga indie) Logan Phillips (desde Arizona, el novio de México) Rojo Córdova (EN OCASIONES DOBLE DE Capulina y ahora poeta gritón) Mario Dux ( la version psicópata del tío Gamboín, yeah!) Kardumen Investigación Escénica (no creerán los que sus ojos verán....neto) mira los flyers de las fechas rojas con todo y sus participantes y contactos http://www.new.facebook.com/album.php?aid=108039&id=724185846&l=c6b03caa24 y recuerda: esto no es un alúd púrpura son tres tsunamis rojos! WWW.MYSPACE.COM/ELCHAVALDELTAROT http://recitalchilangoandaluz.blogspot.com/

sábado, 26 de septiembre de 2009

1era Eliminatoria "Adversario en el Cuadrilétero"

Por ahí andaremos. Ojalá le caigan. Lleven a sus amiguit@s y sean felices.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Slam de poesía en el Recital Chilango Andaluz

Me toca ser el "poeta sacrificado", el que abre la jiribilla, roza el arco del decir y pasa sin pena a decir sus cosas para que la gloria se vaya poniendo horny en el
Slam del Recital Chilango Andaluz 31 de octubre del año en de-curso BAR 246 (querétaro -hazme el chingado favor!- 246, Col. Roma) No sé a qué hora, pero supongo que a hora conveniente para empezar a chelear temprano (como a las 6 o por ahí).
Quedan cordialmente y etc.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Presentación de la revista P3tról3o

La siempre activa banda Mancha invita a la presentación del primer número de la revista P3tról3o (el anterior fue el número X, ¿no?) que se llevará a cabo en el café-bar "Las hormigas", con su bonita puerta western-art decó que en lo personal siempre me ha parecido una mariposa-dragón:
Lunes 28 de septiembre del año en de-curso Casa del poeta "Ramón López Velarde" Álvaro Obregón 73 Col. Roña, que le dicen entre Córdoba y Mérida 55-33-54-56
En acto de franca rebeldía contra el hambre amenazan con regalar tortas de jamón y aguas de horchata... No sé mis 4 lectores, pero yo no encuentro buenas razones para no ir. Aquí, la bonita portada: p3trol3o.blogspot.com

lunes, 20 de julio de 2009

Sobre la madurez, Gabriel Zaid y Paris Hilton

, Llevo algunos días pensando que la edad adulta empieza realmente cuando descubres una orfandad escencial, una que no tiene que ver con tener padres, sino con una distancia abismal entre el origen y el presente. Hay un atisbo de esperanza en esto, porque si estoy interpretando correctamente, me convertí en adulto hace 16 días, luego de un proceso largo y tortuoso de tres años. Si interpreto mal, sólo tengo blues o indigestión. , Porque crecer (estirarse) no puede ser todo el juego. Me rehúso a creer que el ser humano ocurre para pasar por la adolescencia solamente. Para fazer la lucha, tal vez; para fines de interés universal, muy poco probable; para ¿trascender?, lo dudo. Pero algo hay que hacer en lo que estamos. Y tal vez parte de esa madurez beata de los sabios consiste en la conciencia de la inherente intrascendencia de cualquier acción. Por eso se puede embarcar en grandes acciones cuando se es sabio, porque da lo mismo hacerlo que no hacerlo. , Se atraviesan los asuntos eufemizados bajo la inocua fórmula "modo de vida". Bueno, hacerse de un "modo de vida" me parece la cosa más cruel, inútil e idiota que ha hecho la especie contra sí misma. En efecto, vengo de leer los Clasificados. , Gabriel Zaid ha dicho que hacerse de un modo de vida, para el artista, no debería ser tan difícil, porque parte del supuesto de que ganar dinero es un modo de creatividad, un arte práctico. Por otro lado, afirma que no fue la locura de Van Gogh la que hizo la obra de Van Gogh, sino su salud; de lo contrario, todos los neuróticos del mundo serían grandes artistas. De lo que se deduce que si hacer dinero es una labor creativa, Paris Hilton es la gran artista de nuestros días. , Carrusel: las humanidades consisten en formar profesores que enseñen cómo volverse profesor de humanidades, pero se mantienen vivas porque es más divertido subirse a los caballos que ver cómo pasan desde el suelo.

jueves, 23 de abril de 2009

Lectura en el 1er Festival de la poesía y la poesía (sic.)

Estaría bueno preguntarles a los organizadores por qué "de la poesía y la poesía". Algunas teorías:
, Hay una poesía además de la poesía que todos (creemos) conocemos. Una más oculta, camuflada en la que consideramos, casi, cotidiana.
, La poesía, sentimiento o idea, no cabe como abstracción en una sola palabra. Pero tal vez sí en dos...
, Solución de matemática-poética: 1er Festival de la poesía2 (léase, al cuadrado).
, Por la diferencia tipográfica entre una y otra "poesías"* en el cartel del evento, podríamos suponer que este festival da cabida a proyectos artísticos en lo que algunos han dado en llamar "poesía bien hecha", o "aburrida", o "recitada" o (my personal favorite) "pomadosa". Términos, todos, en franca oposición a esa otra poesía (la de la tipografía "modernosa") donde cabrían los experimentos de improvisación, poesía de performance, poesía y música electrónica, poesía colectiva, poesía y artes marciales, en suma, aquello cuyo formato queda, cómo decir, en una talla diferente del mismo zapato poético. Porque vamos, la cosa de escribir y publicar poesía tiene unos pocos siglos de existencia (herr Güttenberg no empezó imprimiendo plaquettes, entendámonos...), mientras que las formas poéticas, llamémoslas, "sociales", aquellas que van destinadas a formar parte de una celebración social (loas, poemas de ocasión, justas poéticas) ya eran cosa tradicional y manida en días de Homero.
La diferencia tipográfica, sin embargo, así como el extenso cartel (donde podremos ver a los Poetas Salvajes, las Poetas del Megáfono, los Fusionistas, los tres veces admirados Mancha y la banda loca, superlativa, machetera de los Palabracaidistas --en efecto, soy fan de todos) nos confirmaría que los organizadores dan carta blanca a cada propuesta poética para incluirse en cualesquiera marca tipográfica que les acomode, evitando meterse en engorrosos asuntos de definiciones, que a lo que venimos, carajo, es a leer. Bien por ellos.
, Cómo llegar. * Utilizamos la espantosa pluralización de "poesía" en el sentido de diferenciar no poéticas, como, aunque casi a estornudos, hemos tratado de diferenciar más arriba; por el contrario, quepa la pluralización porque, hasta hoy a las 10 de la noche que subo este post, la misma cosa se llamaba del mismo modo. Bonus track: Poesías me recuerda a esos libros "de antes" que le quitaban a uno el engorro de elegir un título, de considerar el conjunto de poemas como una obra autónoma, dando mediante la palabrita la feliz solución de considerarlos puro ejercicio de escritura. Tiempos felices en que las cosas podían llamarse del mismo modo sin demasiada violencia, compartiendo, felices, los mismos nombres (pues como sabemos, antes de que las cosas fueran nombradas por el padre Adán, se les señalaban simplemente con el dedo. Pruebe el lector, es harto divertido...)